jueves, 12 de diciembre de 2013

Hachiko.

Recuerdo que fue hace dos veranos cuando leí El Alquimista de Paulo Coelho. Me costó entenderlo, pero una vez que lo hice, aquel simple libro consiguió ayudarme tanto o más que un amigo. El lazo que crea un lector con un libro que le gusta, siempre me ha resultado fascinante. Esto viene porque al leerlo hubo una frase que me llamó especialmente la atención, decía algo así como que cuando realmente deseas algo, todo el universo conspira para que se haga realidad. Por entonces pensé que era la mayor tontería que había leído jamás, pero hablando con un amigo me explicó que sí era cierto, que a él le habían sucedido varias cosas que de verdad ansiaba, y así entré en razón. Me di cuenta de que tenía todo lo que quería y todo lo que necesitaba, pero estaba tan ciega que era incapaz de verlo. 
Hoy escribo esto porque desde hace ya un tiempo me viene sucediendo algo que llevaba mucho tiempo deseando y que me era relativamente imposible conseguir.
Llevo años queriendo un gato, pero mi madre, desde que murió Kartoffel se ha negado a que tenga otro. La gente que convive conmigo diariamente sabe que no es un capricho, que es verdadero amor lo que siento por los gatos pardos. Una noche, salí a tirar la basura y cerca me encontré un gato, se me acercó y no pude evitar quedarme acariciándolo, hoy, calculo que más de un mes después, me sigue esperando todos los días en el mismo sitio, viene a por unos arrumacos y lo veo irse por una calle. Sé que no puedo decir "tengo gato", pero esto significa mucho para mí. Ojalá algún día Hachi pueda venirse conmigo a casa.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Y de repente, desperté.

Y de repente desperté. Me di cuenta de que solo eras un añadido a mi vida, de que no formabas una parte esencial de mí, como si de mi corazón se tratase. Aprendí a mantenerte en la memoria, mi mente se empeñó en que no te movieras de ahí, pero yo, que no estaba contenta con esto, decidí que si tenías que estar en mis recuerdos, te daría un sitio incómodo y pequeño. Porque después de todo, no mereces mucho más. Pero es que partes con ventaja, el hecho de que una vez pensara que formabas una parte indispensable de mí, te otorga el privilegio de estar anclado a mi tan anhelado pasado. Recuerdo cuando soñaba que nunca te marcharías de mi lado, que nuestra relación seguiría intacta, tan especial y tan poco corriente como siempre. Era consciente de que todo tiene un fin, de que soy una manazas rompelotodo y de que esto no sería mi excepción, pero temía el momento de tu distanciamiento por temor a que tú, que yo consideraba mi más esencial a la vez que mi peor parte, dejaras un vacío irreemplazable. (En parte) no me equivocaba. Ese vacío sigue ahí, al principio creí que nadie podría llenarlo, más tarde me convencí de que sí que había alguien capaz de rellenar el vacío que dejaste, tú. Pero ahora me doy cuenta de que ni tú mismo eres capaz de arreglar lo que se rompió. Al principio he de admitir que echaba en falta esa parte de mí que me abandonó contigo, pero a los meses comprendí que, en efecto, tú solo habías sido un paréntesis, una bella acotación, en el guión de mi vida.
Si quieres, puedes salir de mis recuerdos y volver a mi presente, pasito a pasito, como ahora. Solo te voy a pedir una cosa, el vacío ya está hecho y no me importa, pero intenta no excavar más, y si te vuelves a ir, que no me sea tan doloroso. 

martes, 24 de septiembre de 2013

"Cuando esa persona se va."

<<Cuando algo se rompe dentro de nosotros, no se nota de forma inmediata. Puede doler, pero con los días se hace mucho peor, cuando perdemos un amor nos decimos "Ah esto pasará, con el tiempo dejará de doler." Pero la vida es muy sabia y cruel, y nos hará recordar que apenas somos un grano de arena en este puto mundo. Pasan los días y recordamos más todos los momentos vividos, todo lo que planeamos hacer y ahora nunca será posible... el camino a la recuperación es doloroso.Cada día seguimos preguntándonos qué será de aquella persona, recordando todas las cosas que vivimos juntos. Es verdad que todo duele más y el tiempo solo hace lo suyo, más allá de lo que quisiéramos. El olvido no es fácil, y el camino que debemos seguir siempre es doloroso. Es como estar pagando penitencias pero sin nuestro amor por aquella persona, no hay que tener miedo porque ante todo siempre queda la lealtad y esos principios básicos que estuvieron presentes en aquella época.
No pensemos que con los días la pena se va, no es así, es como un proceso que se vive. Primero, es la sorpresa de aquel final. Luego viene la rabia, la pena, la resignación, pero luego viene más pena aun. Hasta que un día nos levantamos y nos damos cuenta de que solo le deseamos lo mejor, que asumimos que no podemos volver atrás, y aunque aun nos duele, pasa la bendita resignación. Y de allí en adelante, tratar de no cometer los mismos errores que nos hicieron perder a aquella persona, seremos más cuidadosos, más serenos. Somos humanos, y por lo tanto, somos imperfectos. Solo debemos aprender a ser mejores personas, a dar lo mejor de nosotros mismos sin importar el resultado. Más vale dar mucho y saber que lo has dado a no dar nada y después quejarte de lo que te ha pasado.
Seamos felices y que nuestros corazones no alberguen rencores, que la vida se encarga de todo aquello, por eso, todo en la vida se merece una oportunidad.>>

jueves, 19 de septiembre de 2013

Mírala.

Mírala. ¿Alguna vez la has visto sonreírte mientras te mira a los ojos? ¿Alguna has visto cómo derramaba lágrimas que te pertenecían? ¿Te has fijado en cómo se contonea por el instituto en busca de tu mirada? Mira sus caderas, a cada paso bailan la más hermosa danza jamás dedicada a alguien no merecedor de ella. ¿Has conseguido sacártela de la cabeza? ¿O es que jamás entró en ella? Porque, obsérvala. Cada una de sus curvas son inconfundibles. Me quedé con cada una de ellas desde el primer momento. Si has conseguido olvidar esos ojos marrones es porque jamás dejaste que la luz que irradian te invadiera. Si alguna vez logras olvidar esa melena, es porque nunca la acariciaste como tendrías que haber hecho. Si no recuerdas el tacto de su piel, es porque no te paraste a darle esos masajes que pide a gritos. Porque a ella, a la más fiera, un masaje la calma más que la más dulce canción.
Fíjate. ¿Alguna vez has visto la pasión que pone sobre un escenario? ¿El maravilloso vaivén de su pelo cuando baila? Entonces jamás dejaste que bailara para ti. Y no dejar que ella baile, es como encerrar al pájaro más salvaje. MÍRALA. ¿No ves que nada a contracorriente? Lucha por alejarse de ti, pero tu recuerdo la persigue y la vuelve a llevar hacia ti.
Algún día, te quitarás esa maldita venda de los ojos, verás su luz desvanecerse como un faro lejano a medianoche en el mar más bravío. Pero será tarde, las olas te impedirán apreciar sus movimientos y poco a poco, conseguirán alejarla de ti para no volver. Ahí, te encontrarás perdido y sin rumbo.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Personas.


Hay personas a las que por más de que en tu cabeza intentas convencerte de que no las necesitas, tu corazón te grita que necesita sus palabras para seguir latiendo al mismo ritmo que antes.

Personas, que por más daño que te hiciesen al decir "adiós", desearías una y otra vez que volviesen. Que ese adiós no fuese el definitivo.


Hay personas que te cambian tanto, que al final todo te acaba recordando a ellas. Y cuando quieres dar marcha atrás, ya es demasiado tarde, tú ya eres ese "yo" que ella construyó.


Personas que eligieron que estaban mejor sin ti, egoístas que jamás preguntaron cómo estarías tú. Si tu corazón sería de capaz recomponerse después del golpe, si tu cabeza sería capaz de asimilar que esa persona ya no estaba para ti. 


Hay personas que, simplemente, son capaces todo. 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Las 3 piezas del puzle perfecto.

Tengo algo que todos desearían y pocos tienen. Una amistad de las de las películas. Una cómplice desde el mismo momento de mi nacimiento. Alguien con quien compartirlo todo, incluso el bautismo.
Alguien con quien poder ser yo misma. Victoria al 100%, Victoria en toda su esencia. Nunca ocultar lo que pienso. Nunca ocultar lo que tengo ganas de hacer. No puedo decir qué es para mí. Es mi amiga, mi prima hermana, mi compañera de emociones, mi maestra, la persona que me ha descubierto muchos aspectos de la vida, la chica de la que tanto he aprendido, y no me refiero a libros, sino a todo lo demás, a como actuar, a hacer nuevas cosas, podría resumirlo en "cousina". "Cousina" no existe como tal. Es una mezcla de inglés y valenciano. No sé cómo surgió, pero es todo lo que somos. Un 3 perfecto. Una mezcla de 3 personas con un apellido en común. Que físicamente no tienen ni una peca igual. Que psícológicamente son pocas las cosas en común. Y que sin embargo, encajan como 3 piezas de un puzle perfecto. Cada una con su personalidad, cada una con sus particularidades, por separado, Irene, Victoria y María José, 3 chicas con ganas de que llegue ese viernes de reencuentro. Juntas, "cousinas", son una, una misma pieza de complejo mecanismo. Una máquina que automáticamente convierte un día aburrido en el más maravilloso, y que si el "plan A" falla, tiene otras 26 letras.
Días de campo, de piscina. Días de playa. Tardes de singstar. Tardes de helados. Tardes con las pequeñas. Tardes de crepes. Tardes de skype. Noches de pelis, sofá, y pizza. Saltando y abrazándonos con películas de miedo. Durmiéndonos en el hombro de la de al lado con el resto de las películas. Noches de fiesta. Noches de cine. Noches de paseos.

17 años después, sigue asombrándome que jamás hemos tenido una pelea. Que sí pequeños roces, roces que se solucionan a los 20 min. Que lo que he vivido con ellas, no lo he vivido con nadie. Que no todo son momentos buenos, que he llorado de verdadera tristeza delante de ellas, y que el mundo se me hacía diminuto al levantar la cabeza y verlas llorar también a ellas, pero me sentía reconfortada. Ellas sí sentían lo que había pasado, ellas sí entendían por lo que pasaba. Que a día de hoy, me rompo cuando la mayor me cuenta que está triste y cuando veo salir llorando del tapiz a la menor. Pero juntas, somos capaces de convertir una tristeza en una alegría. Juntas los problemas pierden sentido.De hecho, el mundo entero pierde sentido. Cuando estoy con ellas siento que puedo comerme el mundo. Que soy fuerte. Que si me caigo, me levantarán. ¿Y sabéis qué es lo mejor? Que estoy segura de que lo que ya dura más de 17 años, durará la eternidad. Que este vínculo que nuestros padres crearon, se ha vuelto irrompible, que ninguna mierda es capaz de entrar aquí y corromper nuestra relación. Que mi familia, por peculiar que sea, es mi familia y es lo primero. Y yo, me siento orgullosa de mis raíces. De ser quien soy.



jueves, 25 de julio de 2013

OFF.

Me voy, me voy a disfrutar mi verano, a disfrutar de los que me quieren, a dejar atrás todas y cada una de las preocupaciones, me voy en busca de sol, playa, de arena y de fiesta, de borracheras, de cocteleras y sangrías, de música alta, de noches en vela y sonrisas por doquier.
Y me voy, maleta en mano sin saber cuándo volveré a casa, y cuando vuelva, no sé si me apetecerá escribir, y cuando escriba, será para dar las gracias a dos personajillos, que les debo una entrada, así que, abandono, voy en busca de ese ron con hielo que me haga sentir que puedo llegar hasta el cielo.
Habrán tardes, y sobretodo noches en las que eche de menos escribir, me hace tantísimo bien, pero también hay muchas otras cosas que me hacían bien y acabaron hundiéndome, y escribir es sinónimo de pensar en lo que escribo, y en mi verano ideal, es mi hígado el que trabaja, no mi cerebro. No más de lo justo.

lunes, 22 de julio de 2013

Borboletas.

Llamadme loca, pero tengo ganas de ilusionarme sin llegar a estrellarme, de enamorarme. Quiero volver a sonreírle a la pantalla como una idiota.Conversaciones hasta las mil, sonreír por la calle cuando aparezca su imagen en mi cabeza, que todo me recuerde a él. Tener peleas idiotas con reconciliaciones maravillosas. No llorar, si no es de la alegría. Quiero expresar lo que siento, sin cohibiciones.
Que de las épocas de "de flor en flor", "un clavo saca otro clavo" y de las fiestas con amigas a modo de analgésico, una se cansa. Y cuando llegas a casa, te quitas los zapatos y te acuestas en la cama, mirando al techo, lo que te apetece es oír un "te quiero", porque estás cansada de los "que le den", estás cansada de los mismos capullos que no te llenan, buscas ese alguien. Ni siquiera importa cómo sea, simplemente alguien que te devuelva la sonrisa, que te de ese calor que evapore todas y cada una de las razones por las que no eres feliz, que no te da razones para desmoronarte con tus amigas.
Ese alguien por el que todos y cada uno de los tíos, de pronto, pasen a segundo plano. Se empequeñezcan, porque tú solo tienes ojos para él. Yo no quiero un tío que sea de película, ni de cuento, esos no existen. Yo quiero un tío real, que mi imaginación ya lo convertirá en idílico, ¿es mucho pedir?
Quiero mariposas en el estómago, de las de verdad, de las que no duelen.


miércoles, 3 de julio de 2013

Levis risus.

Mientras haya una sola persona que se enfade conmigo cada vez que estoy de capa caída por las mismas gilipolleces de siempre, que me apoye cuando los problemas son más serios, que me intente hacer sonreír y ponga en ello todo su empeño, mientras siga existiendo una sola persona en toda la faz de la tierra que sea capaz de alejarme de los problemas y hacerme ver que por cada razón para llorar, hay dos para reír, yo seguiré luchando porque no pase un solo día en el que no enseñe al mundo mi sonrisa. Porque hay veces en que las cosas malas parecen mucho más grandes que las buenas, o es que simplemente el ser humano tiende a ser pesimista. O que nos gusta que nos presten atención. Sea lo que sea, he comprendido que la vida te da mazazos, pero que estamos hechos para soportarlos. Cuesta pasar página, pero a veces es necesario para ser feliz. Como dice una de estas personas que protegen mi sonrisa, la hacen crecer y cuidan que nadie se la lleve, a veces no tenemos motivos para estar felices, pero tampoco los tenemos para no estarlo. En ese caso, ¿no es mejor una sonrisa tonta sin motivos a una pelea tonta sin razones?
De verdad que, luchar por tu felicidad merece la pena, pero lo que merece la pena mucho más, es luchar por la felicidad de otros, y que esto sea recíproco, que tengas quién luche por la tuya.
Porque, es mucho más fácil robar sonrisas que forzarlas.

viernes, 28 de junio de 2013

Desorden.

Lo admito, no soy una persona ordenada. No me organizo, las cosas las preparo en el último momento, con estrés y nervios. Da igual que sea un viaje que un examen.
Mis exámenes son sucios, de los que los profesores te anotan "¡¡CCUIDA LOS MÁRGENESSS!!" o de los que te llaman y te piden que mejores en cuanto a la limpieza de cara a la PAU. Hago exámenes con typex encima de typex, con tachones y borrones cuantiosos, mala letra, ni un milímetro de margen, asteriscos y flechas que muestran lo descuidada y olvidadiza que soy. en mis exámenes hay huecos en blanco tan grandes como los de mi memoria.
Mi cuarto es mi pequeño caos, otro desorden casi tan grande como el mío propio mental. No dura ordenado más de un día, quizá el día que consiga organizar lo que hay dentro de mi cabeza, lo de dentro de mi cuarto aguante en su sitio. Hasta entonces, nada en mi vida lleva unas pautas fijas, actúo por impulsos, me dejo llevar, las decisiones las tomo a "pito pito gorgorito" porque es de lo que más odio en esta vida, hablo sin pensar y nunca tengo en cuenta las consecuencias que puedan acarrear mis actos impulsivos. Está claro que soy impulsiva, algo histérica y dramática. Luego vienen los arrepentimientos pero demasiado tarde generalmente.
Emocionalmente inestable. Yo sola puedo pasar de la más absoluta felicidad a la más profunda tristeza en cuestión de segundos, qué malas pasadas me juega mi querida imaginación.

Conóceme, abre mi maleta y descrube que soy de las que la llenan de "por si acaso" y la cierran sentándose encima. Aprende a aceptar mis episodios más malos y a disfrutar los que más te gusten.
Diviértete a la vez que te asustas de mis ideas macabras, déjate llevar por lo "loca" que dicen que estoy.
No abras mi armario después de que mi madre me haya dicho "U ordenas tu cuarto o no sales." ni entres a mi cuarto después del típico "¿qué me pongo?" porque solo encontrarás caos.
Apúntate la frase "deja que fluya", que te la voy a repetir, y no me estreses con lo que tengo que hacer y el poco tiempo que me queda, simplemente ¡deja que fluya! y ¡Carpe diem! Que como dice el dicho, no dejes para mañana lo que puedas hacer pasado. Cierto, no es así, pero a mí me gusta más de ese modo.
Bienvenido a mi desorden, disfrútelo y bajo ninguna circunstancia intentes ordenarlo, tú tiempo es oro.

jueves, 20 de junio de 2013

No es posible que hayan pasado 6 años. ¿Dónde me he metido todo este tiempo? ¿Por qué te empeñas en crecer tan rápido? ¿Dónde está ese bebé de ojitos azules que solo lloraba?
Nunca me habría imaginado que se puede querer a alguien sin ni tan siquiera haberlo visto antes. Tú me lo demostraste en el primer momento que puse la mano sobre la tripa de tu mamá y noté la primera patada, o cómo se le movía la barriga sola porque ya te faltaba espacio, porque tú ya tenías ansia de salir a comerte el mundo.
Hace exactamente 6 años que me llamó el papá diciéndome que estaba en el hospital, vaya cara de idiota se me tuvo que poner... Recuerdo que no pude verte ese día, yo acababa de llegar de un viaje de fin de curso y al día siguiente me iba a Irlanda... Así que tuvo que pasar un tiempo hasta que al final entré por esa puerta y te vi allí, durmiendo, lo mucho que dormías entonces y lo poco que lo haces ahora... tuvo que pasar mucho tiempo, quizá incluso un año hasta que yo me decidí a tomarte, es que eras tan pequeña y tan frágil que tenía miedo de que te rompieras.
Desde el primer momento que abriste para mí esos ojazos, supe que tú serías la niña de mis ojos, en cuanto me cogiste por primera vez el dedo índice y lo agarraste con fuerza, supe que acabábamos de crear un lazo que jamás nadie lograría romper.
Me da igual que muchos piensen que no eres mi hermana puesto que no compartimos la misma madre, me da absolutamente igual, eres mi hermana, porque el término "hermano" no es solo un parentesco familiar, es un sentimiento, es la alegría que siento al verte cada vez, es la nostalgia que siento cuando veo que cada vez eres más mayor, es a la vez la impaciencia que tengo de que seas mayor y poder compartir contigo momentos únicos, llevarte a miles de lugares y contarte mil historias distintas.
El término hermano abarca las peleas que tenemos, que por muchos años que nos llevemos, siguen ahí, porque tú eres una pequeña pesada y yo un poco desesperada. ¿Y las peleas a espadazos? ¿Y los piques a la play? ¿Y lo poco que me dejas dormir? O lo mucho que me vacilas, todavía no existe persona que sea capaz de vacilarme mejor que tú, y con tan solo 6 añitos, ya desde antes de nacer, en cuanto yo ponía la mano sobre la barriga de tu mamá, tú parabas de dar patadas y en cuanto la quitaba, comenzabas otra vez.
Y las cosas buenas, como cuando me preguntabas cómo iba mi rodilla, como cuando me das un abrazo, como cuando lloras porque no quieres que me vaya, ¿Es que eso no vale más que tener dos apellido iguales?
En esos momentos en los que me encuentro abatida, solo tengo pensar en ti bailando, haciendo la idiota, eres esa bocanada de aire fresco, el olor a hierba recién cortada, eres lo que necesito para revivir, mi aliento, mi alivio en momentos malos, mi analgésico preferido, eres a día de hoy, junto con la pequeña Inés, mi mayor razón para sonreír, la mayor razón por la que seguir adelante con todo, la mayor razón por la que estudiar y ser buena en esta vida, porque quiero que veáis en mí un ejemplo a seguir, quiero que os sintáis orgullosas de mí, igual que yo me siento orgullosa cuando me dices que este sábado tienes competición de natación, cuando me pasan las fotos de tu baile de gimnasia rítmica, cuando te veo jugar al tenis (por patosa que seas). Y qué decirte de cuando me entero de que eres una pequeña empollona en potencia, que eres la mejor de clase, que sabes leerlo todo mejor que nadie, que te encanta que te de clases de inglés, que adoras el cole pero que como yo, te da una pereza increíble hacer los deberes. Si es que será verdad eso de que nos parecemos...
Tendrías que ver lo que se me llena la boca al hablar de ti, las veces que lloro de emoción, la baba que se me cae cuando te veo cantar, actuar, bailar, hacer cualquier tontería. Lo mucho que me gusta enseñar fotos tuyas y lo que me encanta que me digan que te pareces a mí, cada vez estás más loca, y cada vez me encantas más, si es que acaso esto es posible.
Olga, sé que esto no lo vas a leer, y que aunque podrías leerlo, no lo entenderías, no puedes entender el sentimiento con que esto está escrito, pero por eso, día a día intento demostrártelo, con actos que tú ves y que quizá, con suerte, incluso luego recuerdes, siempre que yo esté aquí, tú vas a tener una hermana que hará por ti todo lo que esté en su mano e intentará lo que esté más lejos de su alcance, todo por mi niña de ojos verdes.


Pero, por favor, nunca me faltes, perderte a ti, sería perderme a mí misma.

miércoles, 19 de junio de 2013

Con i griega.

Estoy aquí de nuevo, frente a mi ordenador, escribiendo porque Aynara me ha visto inspirada y me ha dicho que escribiese algo... así que, qué menos que dedicársela a ella.
Estos últimos días, no podía más que centrarme en el musical, en que todo saliese perfecto, y vaya que si sí, hoy hemos tenido la primera actuación y lo hemos bordado, a partir de mañana seguimos trabajando para mejorar, puesto que la semana que viene es el gran estreno.
Adoro el teatro, las excursiones y demás actividades que impliquen estar con un grupo de personas pasándolo bien, puesto que creas un vínculo enorme. Esta semana está siendo muy buena a la vez que muy mala para mí, pero en los momentos de bajón, he encontrado en el grupo del musical mi gran apoyo, siempre preocupados por qué me pasaba, y sobretodo Andrea, Aynara y Paula, venga darme consejos, preguntándome cómo estaba, procurando que pensase lo mínimo posible y evitando que se me borrase la sonrisa de la cara.
Quizá muchos no sepáis quién es Aynara, y quizá otros sepáis quién es, pero dudo que la conozcáis de verdad. Es fácil saber quién es, esa chica morena, delgada, alta que cursa 1ºBACH y que no se calla una. Que a mala hostia, no le gana nadie. Y que si tú le vacilas, ella te vacila el triple. Si no te paras a hablar con ella, es normal que pienses que tiene mala leche, pero cuando decides dedicar tu tiempo a conocerla te das cuenta de que es una sensiblona, de que con cualquier libro, película o canción triste llora, de que le encanta salir de fiesta, de que le encanta comer bien, y sus 5 comidas al día no se las quita nadie, y vaya comilonas se pega, siempre me está dando envidia. Que un quinto y una tapa, a ella nunca le vienen mal. Y que antes que estudiar, dormir. Porque la salud siempre va lo primero. Aynara es la que quiere a su pequeño Cody como si fuese su bebé. Esa que coge un libro y hasta que no lo termina, no lo suelta, "a libro por día" que decimos nosotras.
Aynara es esa chica que conocí en 3º, ni siquiera recuerdo cómo empecé a hablar con ella, el caso es que desde el primer momento comenzó a hacer cosas por mi que jamás nadie había hecho, porque cuando ella te considera su amiga, no lo dice por decir y más que decírtelo, te lo demuestra, se deja la piel por cada uno de sus amigos en cualquier momento.
4º fue un año sabático en nuestra amistad, aunque aquel termino de "Premahs" nos lo cogimos con ganas, vaya que si sí, a partir de Italia, se ha convertido en la persona con la que más hablo al cabo del día, esa que cuando no le contestas y tiene algo importante que preguntarte o decirte te manda "PINGS" a BBM porque se pone de los nervios.
Se ha convertido en mi gran apoyo. Nunca me ha dicho lo que quiero oír, pero sí lo que tengo que escuchar, cuando le cuento mis rayadas, y ve que llevo razón, con un "Que le den" lo soluciona todo. Porque todos los tíos, son unos idiotas y las tías que nos joden la vida, unas cochinas o unas estúpidas, según el caso. Lo que me puedo reír... ¡Vaya investigaciones nos pegamos por twitter!
Pero cuando ve, que me estoy equivocando, es la que me dice que pare el carro, que me estoy cabreando con X persona sin razón ninguna. Aynara es ese golpe. Sí, golpe porque las verdades duelen.  Y no tiene reparo alguno en decirme lo que piensa, en bajarme de mi nube aquí a la realidad.
De igual modo ahí estoy yo para ella, las horas que pasamos hablando por bbm son innumerables, y más que hablando, como nosotras decimos, "llorándonos"
Perdemos horas y horas, diciéndonos lo mucho que tenemos que estudiar, quizá si en vez de quejarnos dejásemos el móvil y abriésemos los libros, sacaríamos mejores notas, pero como el instituto no lo es todo, yo prefiero tenerla a ella antes que un 9, y creedme, esto dicho por mí, es un halago de los grandes.
Pero es que para esta chica esta entrada se me queda corta, siento que no es suficiente para ella, porque se merece que le bajen el cielo y se lo pongan a sus pies. He intentado darle las gracias y siempre me dice "Que pava, no tienes que darlas" ¿Que no tengo que darlas? Mira, quizá no seamos las típicas mejores amigas del mundo, nuestra amistad no es convencional, por eso me gusta tanto, pero es que nunca me has fallado, nunca has hecho nada que pudiese picarme ni un poquito, bueno sí, como cuando te ríes de mí, pero ¿fallarme? En tu diccionario no existe esa palabra. Maja, vales mucho más de lo que tú crees, esto no es ni un 1% de lo que te mereces, espero seguir teniendo el privilegio de contar contigo como a día de hoy, porque verdaderamente, en semanas como esta, no quiero imaginarme que habría sido de alguien como yo, sin alguien como tú.


domingo, 16 de junio de 2013

Más y más.

No sé muy bien qué ha pasado hoy, no quiero pararme a pensarlo bien, porque la mera idea de perderte para siempre me estremece. Si llegases a leer esto, te vas a dar por aludido, y quien lo lea y me conozca posiblemente sepa de qué o quién estoy hablando, y no me importa. Después de tanto tiempo, si ahora llegase el verano y no tuviese tus conversaciones hasta las mil teniendo que madrugar al día siguiente, sentiría que me falta algo. Si tú te fueses, una parte de mí se iría contigo, como ahora. Las veces que hemos discutido, o que a mí me lo ha parecido, han sido múltiples, y las veces que he llorado por ti, aun mayores, pero lo de hoy no son de las que me dejan lo que yo llamo "plof". No, este tipo de cosas son de esas veces en que simplemente me apago, me meto en mi mundo y todo lo que suceda a mi alrededor me es absolutamente indiferente.
Un año te ha bastado para convertirte en mi mayor confidente, ese a quien por mucho que lo intentes, no puedes ocultarle nada. A día de hoy, sinceramente dudo que nadie me conozca más que tú, ni mis amigas, ni las personas que me conocen desde que nací. No necesitas mirarme a los ojos para saber qué me pasa, en tan solo tres minutos de conversación, ya sabes cuál es mi estado anímico. 
Ya te dije una vez que intentas aparentar que eres duro, pero que sé que en el fondo tienes un corazón que no te cabe en el pecho, y quizá esto me lo he ganado yo, quizá no seas así con todos, o sí, no me importa, me importa que me has tratado como ¿una hermana pequeña? ¿una muy buena amiga? preocupándote por mí, haciéndome ver mis errores, descubriéndome nuevas cosas, enseñándome desde tu experiencia, riéndote de mí y conmigo, confiando en mí y sobretodo, haciéndome feliz incluso en los peores momentos, porque chico, tienes esa capacidad de hacerme sonreír incluso cuando me resigno a no enseñar dientes más que para gruñir. Mientras, tú me pedías que te viese como "Un amigo gay" y a veces lo consigo, otras no. No sé si gay o no, tú me has hecho creer un poquito más en que es posible una amistad entre dos personas del sexo opuesto. Aunque sigo en mis trece, sigo creyendo que es muy poco probable que funcione, espero que sigas ahí para seguir demostrándome que sí lo es.
Admito que tu forma de ser, es un tanto peculiar, que eres totalmente impredecible y justo lo contrario a  lo que yo soy, pero quizá en eso se basa esto. Sí, me molesta muchas veces, porque chocamos tremendamente, quizá mi error sea esperar que tú estés con una amabilidad desbordante los 365 días del año, cuando ni yo misma consigo eso. Pero por mucho que creas que no, no me disgusta, sé que eres así, tú aceptas mis estupideces, yo esas actitudes que me rechinan, reciprocidad.
Eres posiblemente la persona más maravillosa e interesante que he conocido jamás. Sería un error no aprovecharte hasta el último de mis días. 
Un día, hablando con una persona, me decía que no te imaginaba siendo cariñoso, y me callé, pero pensé que entonces debo de haber tenido mucha suerte, porque yo no tengo que imaginar, simplemente recordar. Porque a veces, no necesitas palabras cariñosas para demostrar afecto, me has enseñado que el término "odio" no siempre es malo, he aprendido contigo a darle otro significado.
Que me gusta que cuando estás mal me abras un wa echándole mil demonios a quien sea, que cualquier otra persona que ose llamarme a las 4 de la mañana y despertarme está muerto, pero que tú me acribillases a wa´s y al ver que no me despertaba me llamases para decirme que habías publicado, eso era otro cantar.

Creo que hay dos preguntas claves que hacerte cuando dudas sobre si merece la pena lo que haces por una persona. "¿Qué te aporta? ¿Qué te transmite?" La lista podría hacerla muy larga, pero hay algo que me aportas a la vez que me transmites que me ha ayudado muchísimo. Seguridad y confianza.
Cuando estoy contigo, o simplemente estoy hablando contigo, es como si nada malo pudiese ocurrirme, porque tú estás ahí. Confianza el uno en el otro, sentir que puedo contarte cualquier cosa sin ser juzgada y que de igual modo, tú puedes hacer lo mismo. Pero aun así me refiero a otro tipo de seguridad y confianza, algo que es muy difícil transmitirme y que a día de hoy, nadie ha conseguido hacerlo mejor que tú. Seguridad y confianza en mí misma. No lo has hecho de la forma que todos lo intentan, tú siempre tienes tu forma de hacer las cosas, y casi siempre es la correcta.

Esto no es peloteo. No te equivoques, que sé que no te gusta. Es simplemente un recordatorio. Sé que a veces me cabreo conmigo misma y contigo porque a mí me gusta recordarte este tipo de cosas, decirte que quiero verte, en cambio a ti no, y claro tiendo a pensar que es porque te importo lo mismo que la mierda. Aunque en frío, lo pienso y me reconforta pensar que no es así.
Y sinceramente, ambos sabemos por qué esto nunca ha terminado de cuajar, por qué por muy amigos que seamos siempre habrán lo que yo llamo "broncas" aunque para ti nunca lo sean.

Ahora cambio el final, tú mismo me lo has pedido, pero como de costumbre, no me dices qué falla exactamente, con lo poco que me gusta a mí pensar y lo mucho que lo hago contigo.
Sigo sin saber qué falla, tú mismo me has dicho que no eres adivino, que si yo no te digo las cosas, no puedes adivinarlo, pues ahora me vendría de lujo una pequeña ayuda para entender qué falla.
¿Es por el perdón? Igual sí esperas una disculpa, pero me resulta redundante decirte que lo siento, porque eso ya lo sabes, siento no estar a la altura muchas veces, siento cuando digo algo que pueda ofenderte y siento no hacer las cosas bien, pero son muchos los errores que cometo día a día, aunque por suerte o por desgracia, el orgullo nunca es mayor que mis ganas de abrazarte.
Y si es por lo de "espero no arrepentirme de mis palabras", ya está asumido, ¿cuándo tomo la decisión correcta? Rara sería la vez que yo me contentase con algo de lo que yo decido por propia voluntad. No sería yo misma sin mis inseguridades y mis indecisiones. A partir de aquí, dime tú que falla. Porque sigo diciendo que pondría la mano en el fuego por ti y que me dejaré la piel si hace falta para que logres entender qué pretendo con esta entrada.

martes, 4 de junio de 2013

Nunca será siempre.

Nunca digas de este agua no beberé.
Pero tú hablaste, ¿no? Nunca. ¿Verdad? Nunca. ¿Alguna vez? No, nunca es nunca.
No hay margen de error, un nunca dicho en el momento justo te desgarra y te borra cualquier pensamiento positivo de la cabeza.
Dice Rayden que nunca digas nunca, porque siempre se arrepiente.
Nunca falla, cuando dices nunca, nunca es nunca. Como aquella que dijo que nunca la perdería y hoy no la encuentro, ¿se arrepentirá?.
Pero esta vez es diferente porque ¿recuerdas? Nunca. Y aquel nunca es de los que destrozan y se quedan grabados a fuego. De los que dices y luego no te arrepientes. Tú no te arrepientes, ni ahora, ni nunca.
Quizás como sigue diciendo Rayden, por el miedo a perderte no supe tenerte, pero ni a ti ni a nadie, ¿sabes? quizá sea uno de mis mayores defectos, por querer un para siempre me gano un hasta nunca.
Siempre fui de frente y nunca fui valiente, pero esto ya lo sabes, como tantas otras cosas.
¿Por qué porfías? Me sumas como persona a la vez que me restas, pero cuando me restas más que me sumas, debería ponerle remedio. Pero todos sabemos que mis remedios son peores que el propio mal, que de un grano de arena logro crear una montaña, que cuando intento arreglar algo lo dejo peor de lo que estaba.
Como noche y día; vida y muerte. Luna menguante, luna llena. Bailo de un extremo anímico al otro. Unas veces tanto y otras tan poco. Unos días tan arriba y otros tan abajo.

No hay un por qué para esta entrada, si buscáis una razón, quizá necesitaba desahogarme, quizá es lo que siento. El caso es que estos días he encontrado una nueva vía de escape, una nueva forma de identificarme con una serie de canciones, y necesitaba rendirle un pequeño homenaje, gracias Rayden.

miércoles, 22 de mayo de 2013

"Estoy genial"

Hoy, en clase de matemáticas la profesora nos ha dicho, "estas semanas estamos todos fatal" y no he podido evitar decirle "yo estoy genial". Deberíais haber visto su cara de sorpresa y su sonrisa al decirme "¿Ah sí? Pues me alegro"
Son cosas que se dicen sin pensar, y se dicen sin pensar porque me gusta creer que estoy genial.
Es cierto que estas semanas de exámenes son difíciles para todos y creedme, soy la primera que se tira noches sin dormir por su pésima organización, pero no me agobio. ¿Para qué?
En otros ámbitos el tema se vuelve más peliagudo, pero en cuanto a los estudios, confío ciegamente en mí misma y en mis capacidades. Ante un examen, mantengo la calma y voy totalmente a mi ritmo. Tengo más que comprobado que las veces en las que la ansiedad y los nervios se han apoderado de mí, la he cagado enormemente.
Intento mirar al frente con positivismo, echar de mi mente cualquier pensamiento negativo.
Y si me estoy engañando a mí misma, dejadme, que así soy feliz, por lo menos a ratos.
Que soy una soñadora innata, que vivo en mi mundo, que ya me despertaré cuando me tope con la realidad. Hasta entonces, todo es genial. Los problemas los entierro. Y, hay veces que exploto, sí, lo siento si os toca aguantarme, pero a veces los problemas no se pueden esconder más. Pero, mejor estar un día cada dos semanas mal que vivir continuamente en un mundo amargo.
Además, estas semanas me están yendo sorprendentemente bien. Parece que cuanto peor os va a vosotros, mejor me va a mí. Lo siento.

domingo, 19 de mayo de 2013

KNWSQ.

Esa canción. Tu canción.
No todos tenemos una canción preferida, a veces simplemente depende del momento que atravesamos escuchamos una cosa u otra. A mí me ocurre esto, aunque, con una excepción. Sí hay una canción. Mi canción. No es mi canción porque la escuche a todas horas, ni siquiera todos los días. Es más, no suena muy a menudo, simplemente suena en el momento exacto en que tiene que ser escuchada, por eso es especial. Es mi canción porque cada vez que la escucho evoco el momento exacto en que sonó por primera vez en mis cascos.
En cuanto a ella, soy celosa y egoísta, es mía, solo mía y no me gusta decirla, por miedo a que otra persona se la atribuya. No, es mía, por lo que me transmite, por la paz que me inunda cuando el reproductor aleatorio hace que suene, el placer para mis oídos, el escalofrío que me recorre, el torrente de emociones es mío, solo mío. 
No puedes darte el lujo de decir que me conoces si llegados a este punto no sabes de qué canción estoy hablando todavía. Te diré algo, de una manera u otra, el título está presente.
No la descubrí yo sola, nos presentaron. Doy gracias a que la persona que me la presentó, al contrario que yo, no es egoísta con la música que escucha y siempre la ha compartido conmigo.
Es la primera canción que me transmite tantísimas emociones del primer albúm del que me gustan todas las canciones del primer grupo por el que me intereso y llego a hacerme fan. Fue una cadena, escuché la canción, necesitaba más, escuché el album y no quedé saciada, comencé a buscar información del grupo y a interesarme por su música, y así, a día de hoy, tengo la suerte de contar con 6 hombres que están ahí pase lo que pase, que no me fallan nunca.
Si alguna vez estás conmigo y pones música lleva cuidado con la elección, porque si suena ella, tú pasas a segundo plano, esta canción no querría que me recordara a ningún momento ni a ninguna persona, porque a la larga me haría daño. Y dejaría de ser mía. 
No sé si con esto podéis haceros una pequeña idea de lo que 3 minutos 27 segundos pueden llegar a transmitirme. He llorado con ella, ha hecho las veces de psicóloga pero también he reído con ella y me he emocionado cantándola y ha sabido endulzarme y alegrarme tardes enteras sonando una sola vez. Quizá esta canción sea capaz de hacerme sentir más que muchas personas, así que cuidado con infravalorar la música que escucho, porque seguramente la anteponga a ti.

martes, 14 de mayo de 2013

Lecciones.

La ley de Murphy dice que si algo puede salir mal, saldrá mal. Que la tostada siempre cae por el lado de la mantequilla.
Sabiendo esto, ¿por qué nos arriesgamos? Si corremos el riesgo de que nos salga mal, y las probabilidades de ello son más bien elevadas, con perdón, ¿qué coño hacemos?
Lo que hacemos se llama vivir, que el ser humano es curioso por naturaleza, y aunque la curiosidad mató al gato, nos gusta correr riesgos. Que es mejor arrepentirse de haber hecho algo que de no haberlo hecho.
No hay mayor lección que haya aprendido que la de "El no ya lo tienes, de perdidos al río"
Si puede salir mal, saldrá mal, pero se afronta con optimismo y se intenta, que quien no arriesga no gana.

Algún día mandaré que me hagan un neón que me recuerde esta lección, porque dando consejos no hay quién me gane, pero aplicándolos a la vida real soy una verdadera inepta. Sí, lo cierto es que la teoría me la sé, pero ponerlo en práctica me asusta. Por el principio de acción-reacción toda acción tiene su consecuencia. "Consecuencia", estoy harta de tener que hacer frente a las consecuencias de cagarla constantemente. Meto la pata sin darme cuenta, así que las veces que tengo el poder de decidir, me da miedo arriesgarme, me dan miedo las consecuencias. Siempre necesito un empujón, yo nunca doy el primer paso ante una nueva situación.

De "Cómo conocí a vuestra madre" aprendí que justo cuando dices que se acabó lo de enamorarse, es precisamente cuando lo haces.
Una contradicción en toda regla. Cierta. Tan cierta como la vida misma. A ver, "nunca digas de este agua no beberé", te lo digo por experiencia, que tragarse las palabras es un golpe muy duro en el orgullo de uno.
Como los propósitos de nuevo año, ¿para qué los hacemos? Ni siquiera me acuerdo de cuáles fueron.
O los papeles que quemé en San Juan, quizá eso sea bueno no recordarlo, se supone que los quemas porque quieres que queden atrás. El caso es que me acuerdo que escribí un nombre. Pero no consigo acordarme de si lo quemé o en cambio lo tiré al mar, con los deseos. Visto lo visto hasta hoy, atrás no ha quedado, pero el deseo tampoco se ha cumplido, así que supongo que una vez más, el destino me pone a prueba.

¿Ves? La vida está llena de baches, de pruebas, de contradicciones, vivimos en un examen constante, o mejor dicho, en una carrera de obstáculos contínua, en la que competimos contra nuestros miedos, nuestras inseguridades y esas cosas que juegan sucio y hacen que nos tropecemos con los dichosos obstáculos.

jueves, 25 de abril de 2013

Stop and stare.

Ese momento en el que te paras y te dices a ti mismo, "¿qué coño estás haciendo?"
Intentas, intentas y vuelves a intentar. No te sale. Te saturas. Quieres gritar, pero no tienes el valor de hacerlo, por miedo a que te escuchen. ¿Sabes qué? Que le den a todo y a todos, grita. Libérate.
Si lo intentas, intentas y vuelves a intentar y no sale, no pierdas más tiempo. Relájate. Párate. Seguro que hay algo que haces mal, igual simplemente hoy no es tu día. Mi consejo, abandona. Abandona antes de que esto consiga malhumorarte y estropearte el día. Vuelve a intentarlo mañana, de otra manera y con mucho positivismo. Piensa y date tiempo, que igual en frío eres capaz de analizar qué haces mal.
Y chico, no te des por vencido, pero no pierdas el tiempo tampoco, que es lo más preciado que tenemos. Si hay algo que no te sale como querrías, piensa que todos no podemos ser buenos en todo, que a veces nuestros propósitos y deseos están muy por encima de nuestras capacidades, confórmate con saber que estás dando lo mejor de ti.

Hay cosas que es mejor perder que encontrar.

Si hay algo que me enseñaron desde bien pequeña es que cuando alguien mayor habla, el menor se calla. Que como dice la canción, "El demonio sabe mucho más por viejo que por ser el rey de todos nuestros males." Con esto lo que quiero decir es que cuando alguien que ha vivido mucho más que yo me habla, intento callar y aprender.
Pues bien, este año he tenido la suerte de dar clase con una de las personas más sabias e inteligentes que he conocido jamás.
Pero, una de las lecciones que más me han llamado la atención es cuando nos explicó que sí, que como bien dice el dicho "La esperanza es lo último que se pierde". Tenemos que luchar por aquello que deseamos, pero a veces, nos aferramos demasiado a la esperanza y no vemos que hay cosas que simplemente no nos van a suceder por mucha perseverancia que tengamos. 
No está mal luchar por aquello que deseas, normalmente querer es poder, pero en ocasiones debes abrir los ojos y perder incluso la esperanza. Sí, suena duro, pero antes de hacerte daño debes de tener en cuenta que hay cosas que es mejor perder que encontrar. Que la palabra "perder" también se puede utilizar con optimismo.
Siempre nos han dicho que jamás perdamos la esperanza, pero yo hoy quiero cambiar este concepto, adelante, ¡piérdela! Abre los ojos, que seguro que por esa puta pequeña esperanza de que algo imposible ocurra, estás dejando escapar miles de oportunidades mejores para ti.


Instrucciones para dar un abrazo. Por Risto Mejide.


"Cualquiera puede estrecharte entre sus brazos. No hay que ser muy listo, ni muy fuerte, ni muy sabio, ni muy nada. Alguien va, abre sus brazos de par en par y te envuelve de carne y huesos. Y qué. El pavo relleno  hace lo mismo y conozco a poca gente ansiosa por meterse dentro.
Desde que encima hay desconocidos que los dan gratis por la calle, el valor del abrazo ha caído en picado. Y la verdad es que no me extraña. Puede que algunos abrazos no cuesten dinero, pero lo que sí tienen en común todos los abrazos mal dados es que siempre, a la no tan larga, salen muy caros. 
Quizá por eso ninguno de los intentos que he podido leer por ahí, tratando de descifrar la aparentemente sencilla liturgia del acto de abrazarse, me ha ayudado demasiado. Quizás por ello vaya a ser yo el próximo en naufragar.
El abrazo viene a ser a las relaciones humanas lo que el cargador al teléfono móvil. Mejor que nunca te lo dejes en casa, no sea que lo acabes suplicando a las tres de la mañana ante cualquier recepción de hotel.
Para dar un abrazo en condiciones, en primer lugar, hay que haberlo extrañado mucho, hay que haberlo extrañado bien. Los que no tuvieron tiempo de despedirse saben perfectamente de lo que estoy hablando. Los que nunca se atrevieron a pedirlo, también.
Su significado es siempre el mismo, bajo cualquier circunstancia, en cualquier país, de cualquier lengua, credo o tradición, y aparte de la segunda condición fundamental para dar uno como Dios manda. Necesitas lo que significa. Y significa, en esencia, que no estás solo. 
A partir de aquí los requisitos se van complicando. Y es que todo depende de tener algo muy fuerte en común. Algo que, de pronto y sin haberlo previsto, sintáis los dos con la misma intensidad. Se trata de un momento, de un solo instante. El tiempo justo para que ese algo tan real y tan verídico no pueda dibujarse con palabras.
No sé si me explico. Pero si eso ocurre, todo cambia. Desde ese momento, abrazarse ya es otra cosa. Estáis atrapando verdades. Una cacería de instantes. Un compresor de realidad. Enzarzarse en las ganas del otro y apretar hasta que se extingan. 
Me fascinan los abrazos bien dados. Creo que resultan aun más memorables que cualquier palabra, gesto o relación. La única forma física conocida que tiene el ser humano de parar el tiempo. El único punto  y seguido entre todo lo que se puede llegar a sentir.
No sé muy bien por qué hoy me ha dado por hablar de esto. Supongo que porque creo que andamos muy faltos de abrazos reales. O quizás porque a más de uno, hoy le vendría muy bien.
El caso es que, lamentablemente, a los abrazos les pasa como a los besos, las caricias, los matrimonios, o las patadas en los huevos.
Si no los consumas a tiempo, acaban todos caducando."
Risto Mejide


domingo, 21 de abril de 2013

Baker.

Ese momento en el que te debates entre la vida y la muerte, en el que un grupo de completos desconocidos luchan por salvarte pero eres tú el que tiene que decidir si sigues luchando o si ya es luchado lo suficiente.
En ese momento, te balanceas en una cuerda floja.
Estos días, un familiar ha estado en esa cuerda y ha llegado a mis oídos que vio a mi bisabuela, que le pedía que se fuese con ella al otro lado. También vio a mi abuelo, y en cambio éste le dijo que estaba bien que nos dijera que no nos preocupásemos. Y como bueno crédula, me gusta creerlo sin pega alguna.

No sé donde estás pero estoy segura de que es mejor que esto. 
Desde que te fuiste, han cambiado las cosas, no puedo entrar a los sitios en los que dos años atrás tú estabas sin buscar tu mirada, porque ahora esos rincones están vacíos, oscuros.
Noto que cada vez quedan menos cosas que me recuerden a ti, y en cambio, cada vez tu recuerdo vuelve a mí más a menudo. 
Hace poco, Olga, que cuando te fuiste tenía 3 añitos, me dijo que en el cole siempre se equivocaban con su apellido, que la llamaban "Fernández" y me viniste a la mente tata, porque yo me siento orgullosa de mi apellido y lo defenderé hasta el último de mis días y me seguiré enrabietando cuando se equivoquen, porque lo que muchos no entienden es que es de lo poco que me queda y siempre me quedará de ti. 
Nunca te he dicho un te quiero, ni siquiera te he mostrado un poquito de aprecio. Y aunque mi padre me diga que las cosas se hacen en vida, a mí me queda la esperanza de que sepas lo mucho que te recordamos, porque como dice la canción "Vivo cada vez que habláis de mí y muero otra vez si lloráis." 
Entre nosotros, tú, tu recuerdo, sigue muy vivo. Y en cambio yo, todavía lloro cuando te recuerdo, pero me obligo a sonreír, me acuerdo de tu sonrisa, y me digo <<chica, él no querría vernos llorar>>
Porque, más vale tarde que nunca; hoy, mal y tarde te pido perdón, perdón por no haberte sabido valorar, perdón por los abrazos que no te di y hoy necesito. Perdón por no haber pasado más tiempo contigo. Perdón por haber necesitado que te fueras para poder abrir yo los ojos.
Abuelo, espérame, que la vida aquí pasa rápido y después nos queda toda una eternidad para recuperar el tiempo perdido. 

lunes, 8 de abril de 2013

Nueva etapa. Nuevos cambios.

Empieza el último trimestre, y como de costumbre en mí, lo empiezo con energías renovadas, y habiendo cambiado. Sí, para mí cada trimestre marca una pequeña etapa en mi vida. Y entre etapa y etapa me paro a pensar qué debo mejorar y hago algunos cambios.
Esta vez, he aprendido que las personas no son lo que parecen, que te decepcionan, y aunque ya lo sospechaba, ahora he puesto remedio, no puedo perdonar constantemente que me la claven, que gente hay mucha y yo no necesito a nadie en mi vida que no me necesite en la suya. Y si esa puerta se cierra, también he comprendido que a la vez, hay ventanas que se abren. 
Hace unos días, alguien me dijo "Aquellos que son tus amigos, no están contigo. Y aquellos con los que menos te hablas, son los que están aquí." Ahí definitivamente, cerré puerta y abrí ventana.
También me han enseñado que debo confiar más en mí misma, que esta inseguridad constante no conlleva nada bueno. Cuando salgo a la calle, sobretodo cuando me arreglo, no suele gustarme cómo voy, pero este fin de semana, me quedé con la frase de "Lo que importa es que tú vayas cómoda contigo misma, no pienses en los demás." Y así, he entendido que yo decido qué vestir y qué no, que la opinión de los demás, no debe de estar por encima de la mía. 
He aprendido que con la vergüenza, lo único que haces es perder oportunidades y que con la boca callada, estás más guapa, pues si quieres que algo salga bien, mejor no se lo cuentes a nadie. 
Y no solo esto, he entendido que no puedo negar lo evidente, que no puedo rechazar un sentimiento, pero que sí puedo reprimirlo. 
Y así empiezo una nueva etapa, siendo mejor persona con unos y aprendiendo a ser mucho peor con otros. Creo, que estos 12 días han dado para mucho, pero que los próximos 3 meses, darán para bastante más. 

jueves, 4 de abril de 2013

4 de abril


"No hay nunca un por qué para un recuerdo; llega de repente, así, sin pedir permiso. Y nunca sabes cuando se marchará. Lo único que sabes es que lamentablemente volverá.
En cuanto llega el recuerdo, hay que alejarse rápidamente, sin hacerse daño."
 
Hoy, me paro y pienso «¿qué he hecho estos dos últimos años?». Siento que el tiempo se me escapa, que pasa demasiado deprisa, casi sin darme cuenta.
Tengo la manía de vivir en el pasado, una vez alguien me dijo "Sigue viviendo en el pasado, que el pasado te atrapará." Y creo que ese momento ha llegado, me siento anclada en el pasado, no sueño con planes futuros, prefiero recordar y revivir momentos pasados. Me he hecho a la frase de "Cualquier tiempo pasado fue mejor."  
Es inevitable que mi cabeza se llene de recuerdos, y no lo considero malo, el problema llega cuando no consigo alejarme de ellos y me envuelven en una nostalgia que termina produciendo un mar de lágrimas.  
Es imposible que al cerrar los ojos no me venga el 4 de abril de 2011 a la mente. Porque jamás he sentido tanto dolor, y ese dolor vino cuando descubrí que había perdido 15 años de estar con mi abuelo, que no lo había apreciado y que el tiempo se marcha y no puedes recuperar el que pierdes. Comprendí lo mucho que me arrepentía de no haber dicho más te quieros, de no haber demostrado más cariño y por eso ahora, intento no perder el tiempo, e intentar no es conseguir, pero sigo esforzándome en aprovechar los 1440 segundos de los que dispongo cada día, en no perder el tiempo ocultando mis sentimientos, y quien saben quizá algún día, el intento se convierta en un hecho. 

martes, 26 de marzo de 2013

Mis dos días.

Hay dos días al año que para mí son esenciales.

23 de diciembre, es Santa Victoria. 
La gente me pregunta que qué tiene de especial un santo, pues bien, no sé para otros, pero para mí, mi nombre es lo mejor que tengo. Siempre me han dicho que si ensucias tu nombre, va a ser difícil limpiarlo. 
El 23 de diciembre es ese día en que me siento aun más orgullosa de ser quien soy, me acuerdo de que alguna vez, una tocaya mía murió como mártir. Es el día de mi nombre, y por lo tanto, mi día. Pero no solo es especial por ello. Es especial porque mi abuela materna, que hoy ya no puede acordarse de mi santo, siempre ha sido la primera que me lo recordaba, y me ha enseñado a apreciar ese día, puesto que ella siempre ha sido muy creyente y muy devota. 
A día de hoy, mi último santo solo lo recordó mi padre, y como ya dije antes, valoro mucho quién lo recuerda y quién no. Y creo que ha sido el primer santo que mi abuela no me felicita, pero no me importa, porque sé que le encantaría poder recordarlo. 

El 26 de marzo de 1996, a las 14:10, no sé si por suerte o por desgracia, llegué a este mundo. 
Mi cumpleaños es ese día en el que todo me sale bien, y en el fondo creo que esto es porque ya me levanto con una sonrisa, y cuando te levantas así, es imposible que nada te afecte, y aunque algo se tuerza, siempre sabes encontrar el lado bueno.
Y sí, me gusta recibir regalos, pero me gusta porque sé que han pensado en mí para ello. Y esta es una sensación más que agradable. 
Pero no es el hecho de los regalos, es el hecho de esperar despierto conmigo a que llegan las 00:00 para felicitarme el primero, el hecho de verme e ir corriendo a darme un abrazo, el hecho de llamarme "cumpleañera", el hecho de recordarme quién soy para ti, de hacerme sentir especial un día al año.

Y aunque perdono, no olvido. Y sé quién me felicita y de qué manera lo hace. Y a veces, olvido quién no me felicita, porque esas personas son las que no me merecen la pena, pero jamás olvido quién se interesa por mí, quien se esfuerza porque sonría.
Y cuanto más te esfuerces, más fuerte será ese recuerdo.


domingo, 24 de marzo de 2013

Words.

Las palabras, dichas y escuchadas puedan quedar genial, pero este último año he aprendido que las palabras no sirven de nada, si luego no se demuestran.
Y cuando las palabras, no son escritas, son dichas, son más fáciles de interpretar, porque con las palabras vienen los gestos.
Pero cuando esas palabras te llegan a través de una pantalla, el valor de éstas no es más que el que quieras darle, pero te aconsejo que este valor sea más bien nulo.
Muchas veces me he ilusionado y me han prometido a través de una pantalla, incluso yo lo he hecho, porque todo es más fácil, pero cuando estás frente a frente con esa persona, te das cuenta de que era palabrería, de que ahora todo son escusas.
He llegado a la conclusión de no debo creer en nada, hasta que se me demuestre que es real. Ni creer en nadie, hasta que me demuestre que es leal. Que como bien dice el refrán, "las palabras se las lleva el viento".


viernes, 15 de marzo de 2013

Be someone special.


Considero que todos estamos aquí por y para algo, y que para ello, se nos atribuye una cualidad por la cuál destacamos sobre todos. Está escondida en nosotros, simplemente debemos encontrarla.
Siempre he buscado mi don, aquello que realmente se me diese bien, y todavía creo no haber encontrado nada especial en mí, nada por lo que destaque, nada que me pueda ayudar a descubrir por qué estoy aquí. Sé que está ahí, y que aparecerá, que debo buscarlo sin decaer.
Poco a poco, con el paso del tiempo he ido cerrando puertas de habilidades que quedaban lejos de mí, pero he ido encontrando ventanales que me han ayudado a comprender que lo que me llena, es ayudar, estar con gente y poder expresarme.  Muchas veces me han repetido que "tengo un don con los niños" y no puedo negarlo, no se me dan nada mal. .
Pero... entonces... ¿lo habré encontrado ya? Posiblemente, pero no puedo evitar tener mis dudas. Creo que un don es algo que te hace especial, el más especial de entre todos. Y yo no creo que de el perfil para ser la mejor, ni siquiera para destacar.

miércoles, 13 de marzo de 2013

The briefness of happiness.

¿Cuánto tiempo dedicas a la búsqueda de la felicidad? Yo, ni un solo segundo.
No existe un secreto para ser feliz, por eso la búsqueda de la felicidad no es una de mis prioridades.
Con el tiempo he aprendido que la felicidad es efímera e igual que viene, se va. Disfruto los momento de éxtasis, pero también he aprendido a valorar los momentos amargos, porque estos son los que me han enseñado, los que han construido a la persona que hoy soy.






jueves, 7 de marzo de 2013

No pretendo cambiar.

En el fondo, me gusta ser como soy.
Siempre me han dicho y siempre he creído que soy una niña. Ahora, metida en el cuerpo de una adolescente. En unos años, en el de una mujer. 
No puedo evitar asustarme y gritar, emocionarme con cualquier pequeño gesto, reír hasta llorar por cualquier tontería, bailar cualquier canción, cantar en cualquier momento, correr por la calle y darle una patada a las latas que encuentre a mi camino. 
Esta actitud, no es la que se espera de mí, ni la que más agrada, pero...¿sabéis qué? No sé ser de otra manera, y tampoco quiero intentarlo. No está en mis planes el cambiar. Por lo menos, no por ahora, y si algún día lo hago, será de forma espontánea, no porque nadie así lo espere. 

domingo, 24 de febrero de 2013

Sé que será difícil, pero merecerá la pena.

He gastado casi tres años de mi vida en construir una muralla a mi alrededor.
Esta muralla, siempre ha sido infranqueable para cualquier persona del sexo opuesto.
En cuanto mis hormonas empezaron a revolucionarse, supe que sufriría y puse todo mi empeño en impedirlo. En cierto modo, lo conseguí.
No sé si decir "por culpa" de esta muralla, desde que empecé a construirla, no he dejado que nadie que no sea chica entre en mi vida, ni siquiera como amigo, por miedo a sufrir en un futuro.
Creedme si os digo, que es fuerte, que quien ha intentado sobrepasarla, se ha arrepentido pues se ha ganado mi antipatía. Sí, no me siento orgullosa pues he perdido más de un amigo.
Como en todo, siempre hay una excepción que confirma la regla.
Solamente ha habido una persona que ha debilitado esta muralla, tiene algo especial y todavía intento descubrir qué es, por qué no logro protegerme contra él.
Aunque sé que a él le hubiese gustado no tener ese "poder", yo esto no lo he podido elegir, y no tener el control de mis sentimientos, es algo que me saca de quicio.
Fue por él por quien empecé a construirla y es con quien menos efectiva es. En cierto modo, me alegro. Si la muralla hubiese funcionado como con todos, seguramente no habría pasado rachas malas por él, pero tampoco habría tenido la oportunidad de llegar a conocerlo.

A día de hoy, puesto que la muralla no me sirve para el fin con que la construí, intento derruirla.
Pero creo que no hay marcha atrás, creo que es demasiado tarde y sus muros son demasiado fuertes.
Pierdo oportunidades, que quizá sean buenas para mí por su culpa, no consigo abrirme más de un día.
Me explico, un día aparece un chico, hablo con él, incluso puedo tontear con él, parece que está saltando la muralla, pero durante la noche, esta barrera hace su función y lo echa, consigue generar en mi un odio hacia ese chico que lo único que consigue es que al día siguiente, sea una borde y el valiente que se ha atrevido a intentar sobrepasarla, se termine por hartar. Con el paso del tiempo, puede volver a intentarlo, pero es un círculo vicioso.
Le doy un día, a veces pienso que es más que suficiente, pero no consiguen aprovecharlo.

Si quieres ser mi amigo, puedes intentarlo, no garantizo nada, pero no es imposible, supongo.

Tengo miedo de no conseguir derruir la dichosa muralla, pero tampoco me imagino sin ella. Han sido muchas las veces que he dicho "creo que he nacido para estar sola, me canso de la gente." Sí, también me canso de mis amigas, pero tardo algo más, no digo que no llegue el momento. Tienen alrededor de un año. Pasado este tiempo, suelo cambiar de gente. Espero que esta vez no se cumpla, en verano hará un año que voy con mis amigas y ya estoy trabajando en que ellas sean otra excepción.


Esta barrera forma parte de mí, has de aceptarla y ayudarme poniendo mucho de ti a que no se cumpla la regla general.
Nadie dijo que fuese fácil ser alguien en mi vida, pero merecerá la pena, en el tiempo que te permita estar ahí, haré todo cuanto esté en mis manos por ti. Un truco, soy una persona solitaria, aprecio el silencio y mi intimidad. A veces creo que cuanto menos veo a una persona, más puedo llegar a apreciarla.

miércoles, 20 de febrero de 2013

¿Familia feliz? ¿Eso existe?

Se avecinaba el final del verano, y con ello, el final de una familia.
Era una mañana de septiembre y una niña de unos 6 años se encontraba en el salón de su casa abrazada a su peluche favorito.
La salida de su casa no se encontraba despejada como de costumbre. Su cuarto, había quedado reducido a las cajas y maletas que entorpecían el paso a la calle.
Aquella inocente niña no conseguía entender nada. Acababan de llegar de pasar el verano en la casa de la playa, ¿dónde iban ahora? ¿otra vez de viaje? << Tal vez vayamos a Disney>> pensó. Pero nada más lejos de la realidad.
Normalmente, esta niña habría hecho un sin fin de preguntas, ya que hoy, casi 11 años después se le sigue caracterizando por ser una curiosa y una charlatana. Pero aquel día algo le hizo intuir que no quería saber la respuesta.
Poco después, subió al coche de su madre, su padre se quedó en casa pero esto no le extrañó, lo raro hubiese sido que viniese con ellos. Desde hacía un tiempo atrás, él nunca salía con ellas y en casa Victoria se encerraba en su cuarto pues tenía miedo de bajar las escaleras y escuchar aquellos gritos y discusiones.
Unas calles más allá, bajaron del coche y subieron a un piso de fachada amarilla.
Su madre le dijo que escogiese habitación, no entendía nada pero sin saber para qué las observó y vio una con una cenefa de ositos, cerca del cuarto de su madre, escogió esa, dejándole a su hermano una en la otra punta de la casa, separada de todo. A él nunca le había gustado pasar tiempo con la familia.
Poco a poco fue decorando la habitación con sus cosas, deshaciendo las maletas y acostumbrándose a su nueva casa.
Nadie le explicó entonces por qué no volvieron aquella noche a dormir a su casa de siempre, o por qué su padre no los acompañó, y todavía sigue sin comprenderlo.

Solo yo sé las tardes que pasé sola en el balcón esperando a mi padre, las veces que he tenido que mirar hacia otro lado cuando veía una familia porque me dolía no tener una unida, lo mucho que me costaba explicar en clase por qué ese fin de semana no podía quedar. Pero claro, "yo era una niña, no me acuerdo, no me importó".
¿El tiempo todo lo cura? Debo de ser débil, pues sigo teniendo la esperanza de que se perdonen, de que dejen a sus nuevas familias, de poder comernos una pizza los cuatro juntos mientras vemos una película, como solíamos hacer.

sábado, 16 de febrero de 2013

Una sencilla fórmula para hacerme feliz.

¿Y si nunca consigo pasar página? ¿A quién deberé echarle las culpas? ¿A caso tiene alguien la culpa?
Prefiero creer que si no consigo sacarte de mi cabeza, es porque ese es tu lugar.
No puedo aplicar aquello de "un clavo saca a otro clavo" porque no existen más clavos para mí, por lo menos, no de momento.
Siempre parezco feliz, intento ser positiva porque aparentemente, todo irá mejor así. Pero llega un momento en el que te cansas de todo, todo a tu alrededor se vuelve inestable.

A veces, estáis tan ciegos con vuestros problemas que no sois capaces de daros cuenta de que vuestra amiga se consume poco a poco. De que cada día encuentra menos razones para seguir adelante.
No pretendo que me preguntéis qué me pasa, eso no me hará sentir mejor.
Si por cierto o por desgracia te ha tocado tenerme en tu vida, sabes que para combatir mi tristeza no hay mejor analgésico que una tarde de risas y un abrazo. Jamás rechazo estas propuestas, en cambio, sí rechazo un "¿qué te pasa?" porque antes de necesitar alguien que escuche mis problemas, necesito alguien que me sepa hacer olvidarlos.
¿Cómo sabes si lo has conseguido? Cuando estés 20 minutos conmigo, si no he mirado el móvil, si no me has sorprendido con la mirada perdida, si no he dejado de sonreír, has conseguido que olvide cualquier cosa que me pueda poner mal durante un rato. Si lo consigues, enhorabuena. No soy difícil de distraer cuando de problemas se trata y es algo que valoro mucho en la gente.


jueves, 7 de febrero de 2013

Cuidadlos, ellos lo harían.

Aquellos que tenéis abuelos y no los disfrutáis, incluso los maltratáis, ¿en serio?
Mi abuela paterna, después de luchar contra el cáncer de mama, va a hacer 10 años que murió. Luchó y se recuperó, pero vinieron los problemas de corazón y decidieron que un día durmiese y no despertase jamás. Me acuerdo perfectamente del momento en que mi padre recibió la llamada. Mis primas, mi tía, todos llorando y yo no entendía la gravedad del asunto.
Mi abuelo materno, murió 4 meses antes de que comulgase, no pudo verme vestida de princesa, y ¿sabéis? le hacía más ilusión que incluso a mí. 
El día más triste de mi vida sucedió un 4 de abril de 2011. Me encontraba en el instituto, miré mi móvil y vi 6 llamadas perdidas de mi padre, comencé a llorar y mi compañero me abrazó, le conté que el día anterior estuve en el hospital, que mi abuelo se moría, me dijo que no me preocupase. El profesor me dio permiso para salir de clase. Llamé a mi padre llorando y me preguntó: "¿Es que ya has hablado con tus primas?, ¿qué te han contado?" No me habían contado nada pero con esas palabras supe que jamás volvería ver sonreír a esa persona por la que llevo el apellido que tanto os cuesta no equivocaros con él.
Me dijo que había muerto a las 7 de la mañana, os juro que se me cayó el mundo al suelo. Entré a clase y todos vinieron a abrazarme, a decirme "Si necesitas algo..." Se lo agradezco, hicieron más de lo que estaba en sus manos.
Lo que peor me pone es que es la segunda vez que alguien importante para mí entra a un mismo hospital, y por mierdas de negligencias médicas no sale vivo.
Todo esto sucedió un lunes, y fue la peor semana de mi vida. Pero fue ahí cuando me di cuenta de quién merece la pena, estuve recibiendo sms, mensajes en tuenti, y miradas de compasión.

Llegué al tanatorio y quería verlo, tenía la esperanza de que fuese mentira.
Me quedé sola en aquella habitación inundada de dolor, me acerqué a un cristal, levanté la cabeza y... lo vi, estaba tan guapo como de costumbre, acostado, de traje, elegante, rodeado de flores, no pude evitar romper a llorar. Era oficial, jamás volvería a equivocarse con mi nombre, jamás me pediría un beso a cambio de dinero para comprar chuches, jamás volvería a escuchar ese "nena" que tanto me gustaba.
Pasó el lunes, gente entraba y salia del tanatorio, pero las únicas que podían lograr entenderme son esas dos chicas que perdieron a la misma persona que yo.
Llegó martes, las 5 de la tarde, hora de ver cómo desaparecía de detrás del cristal, llegar al pueblo y escuchar la misa más triste en la que jamás habías estado y... Cuando llegas al cementerio, abren la caja por última vez y ves cómo lo suben y echan cemento, miras al cielo y dices "Hasta siempre tata, sé acabó el sufrimiento para ti, pero yo te necesitaba aquí."
Todavía lloro cuando recuerdo todo esto, mi teclado puede dar fe de ello.
Me queda mi abuela materna, vive en una residencia y no se acuerda de mí. Cada vez que la veo voy corriendo y le digo "Abuelitaaaaaa" y ella me responde "espérate que me acuerde de quién eres" Aun así, me sigue encantando recordarle quién soy, ella no sabe bien quien soy yo, pero yo sí sé quién es ella, y sé todo lo que me ha enseñado. Solo consigue acordarse de las noches que dormí con ella, de las veces que rezábamos juntas antes de dormir, me conformo, es un buen recuerdo.
Sí, no he tenido mucha suerte, por eso tengo un odio infinito a aquellos que no saben apreciar a los abuelos que tienen.

Cuídalos, ellos lo harían.

miércoles, 6 de febrero de 2013

A veces me pregunto "¿Merece la pena seguir?"

¿Alguna vez habéis pensado "no puedo más, abandono"? ¿Alguna vez habéis llorado de rabia porque pensáis que no servís para nada?
Pues bien, para mí hoy ha sido uno de esos días. Uno de esos días en los que no te sale bien nada de lo que te propones.
 Hoy, me he tenido que replantear si debo seguir hacia delante, si no estaré perdiendo el tiempo, si es posible aprender. Si no soy un estorbo para las demás.
Y pensando, me pregunto "¿dónde está todo ese apoyo que un día me prometieron?" No existe. Se quedaron en palabras.
Es cierto que quien algo quiere, algo le cuesta, pero a veces, para conseguirlo necesitas a alguien que siga creyendo en ti incluso cuando tú ya has dejado de hacerlo.
Me he visto rodeada de gente mayor y menor que yo, pero todos mucho mejores que yo.
Me encuentro sola delante de gente que jamás había visto, jugando un deporte que jamás había practicado y sintiendo una impotencia que jamás había experimentado. Impotencia porque las observo, las intento imitar y no lo consigo.
"Nadie nace sabiendo". Esa frase me la repito cada vez que me ato las zapatillas y salgo a la pista, pero cada día me quedan menos fuerzas.
Y entonces ¿por qué sigo? Pues porque todos confían en que me daré por vencida. Os voy a dar una mala noticia, voy a seguir haciendo lo que me caracteriza, voy a seguir dando lo mejor de mí, no pienso rendirme tan fácilmente. Esta vez no podréis decirme "te lo dije".
Siempre merece la pena seguir y luchar por aquello que te gusta. Querer es poder. Como dice Coelho, "Cuando deseas algo muy fuertemente, todo el Universo conspira para que se haga realidad." Quedaos con eso.

domingo, 3 de febrero de 2013

¿Quiénes somos?

Me he planteado muchas veces quién soy y por qué o para qué estoy aquí, pero jamás he sabido resolver mis dudas, quizá porque no haya un por qué. 
Intentamos saber, definir, conocer cada cosa y su origen, pero posiblemente en este caso no haya una respuesta para el quién o qué soy o qué he venido a hacer aquí. 
Yo sé quién soy, dónde vivo y cuántos años tengo, sé que soy persona. ¿Pero qué me diferencia de los demás? Lo que me puedas responder, no responde a mis miles de dudas sobre lo que soy, lo que fui o lo que seré un día. 
Son preguntas que todos nos hemos hecho en algún momento de nuestra vida, yo me las hago día a día, estoy convencida de que nadie nace por casualidad, de que debemos encontrar aquello a lo que hemos venido a hacer. 
¿No os ha pasado nunca que en muy poco tiempo congeniáis demasiado bien con alguien? Bien, ¿por qué esto no puede ser fruto de otra vida? Quizá esa persona y tú os conocisteis en otra vida, no es una coincidencia que la conocieses, que llegase a tu vida, os habéis conocido rápido, disfrutado y terminado lo que un día quizá no pudo terminar. 
Quizá todo esto sean tonterías, pero yo simplemente me limito a buscar respuestas a las miles de preguntas existenciales que me aparecen día a día.

lunes, 28 de enero de 2013

¿Es posible haber nacido para estar sola?

Hace poco alguien me dijo, "No te cases, tú cómprate un vestido, hazte fotos, pero no te cases". 
No es la primera vez que me lo dicen ¿tan malo es el matrimonio? ¿Qué diferencia existe entre convivir con una persona estando casados o sin estarlo? No creo que nada cambie mucho.
Si amas a una persona, no necesitas casarte, el matrimonio, desde mi punto de vista es para que todos vean que sí, que quieres a la persona con la que estás. Para hacerlo oficial. Pero... ¿qué más te da lo que los demás opinen? 
Con esto no digo que no vea una estupidez no casarte con alguien, si quieres a una persona, te casas, eso es así. Además, ¿Qué chica no desea sentirse como una princesa por un día? ¿Qué chica no sueña con que el hombre de sus sueños le declare su amor delante de todos? 
Pero no, no es por esto por lo que sigo a favor del matrimonio.  Piensa, puedes estar viviendo con una persona 20 años que, si no estás casado, para el Estado es como si fueseis amigos, compañeros de piso. Si a alguno le pasase algo, el otro estaría totalmente desprotegido. Sin embargo, lo siento, pero mi mentalidad es "cásate, si algún día tu pareja muere, tendrás una paga" Sí, puede sonar capitalista, egoísta, lo que quieras, pero recapacita, es lo cierto.
Como adolescente soñadora, igual que todas, sueño con una gran boda, con un gran vestido y una gran lista de invitados. Pero como yo misma, lo pienso y creo que no he nacido para querer a nadie. Sinceramente, me niego a pensar que tendré que compartir mi vida con alguien que no tenga mis genes. Me canso de la gente, no creo que durase mucho con nadie, ¿es posible nacer para ser una persona solitaria?
Y aun así, no me extrañaría que dentro de unos años mirase hacia atrás y pensase "Te has estado engañando a ti misma, eres una completa hipócrita. Te has convertido en aquello que jamás pensaste que llegarías a ser."

jueves, 24 de enero de 2013

Querer como jamás nadie ha querido.

Un viernes de cada dos llego a una casa diferente, que no es la mía, pero en la que están los míos. 
Abro despacito la puerta por si alguien duerme. De repente, dos monstruitos se abalanzan sobre mí. Me levantan los brazos para que las tome, me enseñan las botas nuevas, los dibujos que han hecho o las heridas que demuestran que están disfrutando de su infancia. 
Son mis hermanas, no compartimos la misma madre, pero no me importa. Son la mayor de las razones por las que sonrío día a día. El mayor motivo por el que vivir, necesito verlas crecer. 
Sin dejarme ni tan siquiera respirar, la mayor de mis monstruítos, Olga, me pide que la lleve al cole. 
Vamos las dos juntas de la mano, soy feliz. Me olvido de todo lo que no tenga que ver con su sonrisa. 
Llegamos a la puerta, me da un beso y se aleja corriendo. Se me escapa una lágrima... como me ha tocado el corazón la capulla.
Llego a casa, como y me siento en el sofá, se me acerca la pequeña, tiene 2 añitos, me da un abrazo y me dice "te quero". Si pensé que no podría querer a alguien tanto como quiero a Olga, me equivoqué. Inés también se ha ganado a pulso estar empatada en el primer lugar de mi corazón. 
Las veo crecer y no puedo creérmelo, ¿por qué corren? ¿qué prisa tienen por crecer? Parece que mis pequeñas, cada vez son menos pequeñas. Pero supongo que es ley de vida, tienen que crecer.
Me he prometido a mí misma que siempre van a tener una hermana mayor que las va a querer como jamás nadie ha querido. Espero que nuestra relación, por mucho que crezcamos, por muchos años que nos llevemos y por mucha distancia que nos separe, siga siendo tan especial como hasta ahora. 
¿Sabéis? Podría contar miles de momentos más con ellas, pero son tan especiales que no podríais entenderlos. Así que, prefiero guardármelos y esperar a que sean lo suficientemente mayores como para poder contarles la historia más bonita jamás contada, la nuestra. 

martes, 22 de enero de 2013

Volveré, seguro.

Soy esa que roba sonrisas. Alguien risueña, de esas personas que cuando están mal, es inevitable que no se le note. Me encanta hacer locuras y reír. Creo que no hay mejor sentimiento que llorar de la risa. Tengo una risa de esas contagiosas.
Supongo que todo esto sea bueno. Pero lo cierto es que es una coraza. Tengo una personalidad débil. Fácil de manipular. Soy insegura y muy influenciable. Necesito que me digan qué tengo que hacer y cuándo. No soy capaz de tomar una decisión sola, mi decisión nunca es la adecuada.
Pido mil y una opiniones acerca de todo, por lo que termino hecha un lío, sin nada claro, totalmente indecisa.
Todo esto llega al punto de no poder ni siquiera cabrearme con alguien. Me puedes hacer lo que quieras, me enfadaré pero después seré yo quien pida perdón. No soporto pensar que alguien puede estar molesto conmigo. Considero vital para mi bienestar mental complacer a todos.
¿Orgullo? El mínimo.
Ahora mismo me arrepiento de muchas cosas, podría pedir perdón, hay quien no está bien conmigo y eso me hace daño. Aun muriéndome, hoy alguien me ha dicho "Ten un poco de orgullo" y como ya dije, necesito que me digan lo que debo hacer, y siento que esta persona tiene razón. No soporto perder a nadie, pero ahora, ahora toca madurar. Creo que necesito tiempo para comprobar que puedo ser feliz, que no necesito a nadie para serlo. Aún así, recuerda: volveré, siempre vuelvo.

lunes, 21 de enero de 2013

La vida es efímera.

¿Sabéis lo que es la verdadera pérdida? Yo creo que no.
¿Habéis visto morir alguna vez a alguien que para vosotros era una hermana? ¿una amiga?
¿Sabéis? Me sacaba unos 15 años de edad pero ha sido una de las personas que más me han querido jamás, mi niñera.
Ella murió con apenas 19 años. ¿Qué tendría yo? ¿4 ó 5? Puede que no recuerde muchos momentos de los que pasé con ella, y me da rabia. Pero recuerdo el sentimiento. Es difícil de explicar. Ella y yo, habíamos nacido para encontrarnos y el destino decidió arrebatármela. Sé que allá donde esté se acuerda de mí.
De ella pasó a criarme su madre, a partir del día de su muerte, yo fui como una hija.
Recuerdo que todos los sábados íbamos sus padres y yo al cementerio, para mí era lo más normal del mundo, fue mi sábado durante muchos años.
Perder a la que podría haber sido tu alma gemela, duele. No consigo acordarme de los momentos con ella, solamente de uno, ella y yo decorando su casa de Navidad. Lo que sí consigo recordar son los sentimientos de toda la familia. Todo lo que cambió después de su muerte. La luz que irradiaba su casa, poco a poco desapareció. La Navidad ya nunca se volvió a celebrar tan alegremente, su padre quitó el equipo de música del coche. Su madre, una persona alegre, decidió llevar luto para el resto de su vida. Yo era una mañaca, no entendí nada, pero aún hoy, 12 años después, lloro cuando la recuerdo.
Tata, allá donde estés, Victoria crece, crece acordándose de todos los sentimientos que sentíamos la una por la otra.

domingo, 20 de enero de 2013

Tarde o temprano, te vas a dar cuenta.

Me despierto, me meto a su twitter a ver qué ha twiteado durante la noche y se me cae el mundo al suelo. Parece que los rumores de que había una chica, ya no son rumores.
No te puedo pedir que no te enamores de otra chica más guapa, más inteligente, o que simplemente te guste y te haga feliz. Pero sí te puedo pedir que no juegues conmigo si vas a besar a otra. 
Puedo llegar a decir calamidades de ella, a querer matarla. Pero ese sentimiento, es envidia. La envidio, ella te tiene. Ojalá te quiera tanto como lo hago yo, digo tanto, porque dudo que sea posible querer a alguien más de lo que yo te quiero a ti. Ojalá te de buenos momentos, tan buenos como yo te los daría. Ojalá jamás te haga sufrir, porque yo nunca lo haría. 
¿Sabes? La envidio. Me entran ganas de matarla, pero... ¿qué culpa tendrá ella?
La culpa es tuya, lo haces a propósito. Sabes que me tienes, y aun así, me sigues dando falsas esperanzas. Me ilusionas, me dices cosas bonitas y yo caigo aun más. 
Sabes que con un solo chasquido de dedos, me tendrías a tus pies. 
Espero que algún día todo esto cambie. Tengo fe en que algún día encontraré a alguien que corresponda mi amor, al que le pueda dar los besos que tú no me dejas darte. Alguien que me ilusione, pero luego cumpla.
Quizá me siga acordando de ti, lo que más temo es besar a otro pensando en ti. No lograr olvidarte. Lo que más deseo, que algún día te des cuenta de lo que te perdiste. Sé que en algún momento de tu vida, lo harás y  ojalá no sea demasiado tarde. Pienso esperarte, que como mi abuela dice "Nunca es tarde si la dicha es buena" pero por favor, no tardes. 

martes, 8 de enero de 2013

Si no me quiero yo, ¿quién me va a querer?

Me miro cada mañana en el espejo y no veo más que defectos.
"Debería adelgazar, no me vendría mal arreglarme más el pelo, qué cara la mía, pienso operarme del pecho, ¿quién me va a querer así?" Estos son solamente algunas de las cosas.
Después, me vuelvo a mirar y me digo, chica, es lo que tienes, y tienes mucha suerte. Habiendo millones de personas muriendo injustamente, ¿por qué tú te preocupas por el qué dirán?
Me miro una tercera vez, me saco una mueca a mí misma, me digo cosas buenas, sonrío y salgo de la habitación.
Esto no siempre puedo hacerlo. Hay días en los que no te encuentras a gusto contigo misma, esos intento ni mirarme. Sin embargo, hay otros días en los que me miro al espejo y me gusto, son pocas las veces, pero son increíbles.

El truco está en fingir aunque te mueras por dentro.

¿Puedes ser amiga de la persona que no querrías precisamente como amigo? Mil veces me han dicho que no. Si me preguntas, mi respuesta es un sí. El truco está en fingir que no te importa aunque te mueras por dentro. Para mí, él es esa persona con la que pasaría el resto de mi vida. Para él, yo simplemente soy una buena amiga.
Como buena amiga, escucho. Y lo escucho todo, si tengo que tragar con sus líos amorosos, lo hago. 
Prefiero su amistad a nada. 
Lo llevas medianamente bien hasta que alguien se interpone. Una amiga tuya te dice "olvídalo". ¿Olvídalo? ¿Podrías tú olvidarte de respirar? ¿Verdad que no? 
Me limito a confiar en que algún día, algún día se dará cuenta de que he estado ahí siempre, de que me merezco una oportunidad.