Soy esa que roba sonrisas. Alguien risueña, de esas personas que cuando están mal, es inevitable que no se le note. Me encanta hacer locuras y reír. Creo que no hay mejor sentimiento que llorar de la risa. Tengo una risa de esas contagiosas.
Supongo que todo esto sea bueno. Pero lo cierto es que es una coraza. Tengo una personalidad débil. Fácil de manipular. Soy insegura y muy influenciable. Necesito que me digan qué tengo que hacer y cuándo. No soy capaz de tomar una decisión sola, mi decisión nunca es la adecuada.
Pido mil y una opiniones acerca de todo, por lo que termino hecha un lío, sin nada claro, totalmente indecisa.
Todo esto llega al punto de no poder ni siquiera cabrearme con alguien. Me puedes hacer lo que quieras, me enfadaré pero después seré yo quien pida perdón. No soporto pensar que alguien puede estar molesto conmigo. Considero vital para mi bienestar mental complacer a todos.
¿Orgullo? El mínimo.
Ahora mismo me arrepiento de muchas cosas, podría pedir perdón, hay quien no está bien conmigo y eso me hace daño. Aun muriéndome, hoy alguien me ha dicho "Ten un poco de orgullo" y como ya dije, necesito que me digan lo que debo hacer, y siento que esta persona tiene razón. No soporto perder a nadie, pero ahora, ahora toca madurar. Creo que necesito tiempo para comprobar que puedo ser feliz, que no necesito a nadie para serlo. Aún así, recuerda: volveré, siempre vuelvo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario