domingo, 21 de abril de 2013

Baker.

Ese momento en el que te debates entre la vida y la muerte, en el que un grupo de completos desconocidos luchan por salvarte pero eres tú el que tiene que decidir si sigues luchando o si ya es luchado lo suficiente.
En ese momento, te balanceas en una cuerda floja.
Estos días, un familiar ha estado en esa cuerda y ha llegado a mis oídos que vio a mi bisabuela, que le pedía que se fuese con ella al otro lado. También vio a mi abuelo, y en cambio éste le dijo que estaba bien que nos dijera que no nos preocupásemos. Y como bueno crédula, me gusta creerlo sin pega alguna.

No sé donde estás pero estoy segura de que es mejor que esto. 
Desde que te fuiste, han cambiado las cosas, no puedo entrar a los sitios en los que dos años atrás tú estabas sin buscar tu mirada, porque ahora esos rincones están vacíos, oscuros.
Noto que cada vez quedan menos cosas que me recuerden a ti, y en cambio, cada vez tu recuerdo vuelve a mí más a menudo. 
Hace poco, Olga, que cuando te fuiste tenía 3 añitos, me dijo que en el cole siempre se equivocaban con su apellido, que la llamaban "Fernández" y me viniste a la mente tata, porque yo me siento orgullosa de mi apellido y lo defenderé hasta el último de mis días y me seguiré enrabietando cuando se equivoquen, porque lo que muchos no entienden es que es de lo poco que me queda y siempre me quedará de ti. 
Nunca te he dicho un te quiero, ni siquiera te he mostrado un poquito de aprecio. Y aunque mi padre me diga que las cosas se hacen en vida, a mí me queda la esperanza de que sepas lo mucho que te recordamos, porque como dice la canción "Vivo cada vez que habláis de mí y muero otra vez si lloráis." 
Entre nosotros, tú, tu recuerdo, sigue muy vivo. Y en cambio yo, todavía lloro cuando te recuerdo, pero me obligo a sonreír, me acuerdo de tu sonrisa, y me digo <<chica, él no querría vernos llorar>>
Porque, más vale tarde que nunca; hoy, mal y tarde te pido perdón, perdón por no haberte sabido valorar, perdón por los abrazos que no te di y hoy necesito. Perdón por no haber pasado más tiempo contigo. Perdón por haber necesitado que te fueras para poder abrir yo los ojos.
Abuelo, espérame, que la vida aquí pasa rápido y después nos queda toda una eternidad para recuperar el tiempo perdido. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario