Alguien con quien poder ser yo misma. Victoria al 100%, Victoria en toda su esencia. Nunca ocultar lo que pienso. Nunca ocultar lo que tengo ganas de hacer. No puedo decir qué es para mí. Es mi amiga, mi prima hermana, mi compañera de emociones, mi maestra, la persona que me ha descubierto muchos aspectos de la vida, la chica de la que tanto he aprendido, y no me refiero a libros, sino a todo lo demás, a como actuar, a hacer nuevas cosas, podría resumirlo en "cousina". "Cousina" no existe como tal. Es una mezcla de inglés y valenciano. No sé cómo surgió, pero es todo lo que somos. Un 3 perfecto. Una mezcla de 3 personas con un apellido en común. Que físicamente no tienen ni una peca igual. Que psícológicamente son pocas las cosas en común. Y que sin embargo, encajan como 3 piezas de un puzle perfecto. Cada una con su personalidad, cada una con sus particularidades, por separado, Irene, Victoria y María José, 3 chicas con ganas de que llegue ese viernes de reencuentro. Juntas, "cousinas", son una, una misma pieza de complejo mecanismo. Una máquina que automáticamente convierte un día aburrido en el más maravilloso, y que si el "plan A" falla, tiene otras 26 letras.Días de campo, de piscina. Días de playa. Tardes de singstar. Tardes de helados. Tardes con las pequeñas. Tardes de crepes. Tardes de skype. Noches de pelis, sofá, y pizza. Saltando y abrazándonos con películas de miedo. Durmiéndonos en el hombro de la de al lado con el resto de las películas. Noches de fiesta. Noches de cine. Noches de paseos.
17 años después, sigue asombrándome que jamás hemos tenido una pelea. Que sí pequeños roces, roces que se solucionan a los 20 min. Que lo que he vivido con ellas, no lo he vivido con nadie. Que no todo son momentos buenos, que he llorado de verdadera tristeza delante de ellas, y que el mundo se me hacía diminuto al levantar la cabeza y verlas llorar también a ellas, pero me sentía reconfortada. Ellas sí sentían lo que había pasado, ellas sí entendían por lo que pasaba. Que a día de hoy, me rompo cuando la mayor me cuenta que está triste y cuando veo salir llorando del tapiz a la menor. Pero juntas, somos capaces de convertir una tristeza en una alegría. Juntas los problemas pierden sentido.De hecho, el mundo entero pierde sentido. Cuando estoy con ellas siento que puedo comerme el mundo. Que soy fuerte. Que si me caigo, me levantarán. ¿Y sabéis qué es lo mejor? Que estoy segura de que lo que ya dura más de 17 años, durará la eternidad. Que este vínculo que nuestros padres crearon, se ha vuelto irrompible, que ninguna mierda es capaz de entrar aquí y corromper nuestra relación. Que mi familia, por peculiar que sea, es mi familia y es lo primero. Y yo, me siento orgullosa de mis raíces. De ser quien soy.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario