Ese momento en el que te paras y te dices a ti mismo, "¿qué coño estás haciendo?"
Intentas, intentas y vuelves a intentar. No te sale. Te saturas. Quieres gritar, pero no tienes el valor de hacerlo, por miedo a que te escuchen. ¿Sabes qué? Que le den a todo y a todos, grita. Libérate.
Si lo intentas, intentas y vuelves a intentar y no sale, no pierdas más tiempo. Relájate. Párate. Seguro que hay algo que haces mal, igual simplemente hoy no es tu día. Mi consejo, abandona. Abandona antes de que esto consiga malhumorarte y estropearte el día. Vuelve a intentarlo mañana, de otra manera y con mucho positivismo. Piensa y date tiempo, que igual en frío eres capaz de analizar qué haces mal.
Y chico, no te des por vencido, pero no pierdas el tiempo tampoco, que es lo más preciado que tenemos. Si hay algo que no te sale como querrías, piensa que todos no podemos ser buenos en todo, que a veces nuestros propósitos y deseos están muy por encima de nuestras capacidades, confórmate con saber que estás dando lo mejor de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario