domingo, 19 de mayo de 2013

KNWSQ.

Esa canción. Tu canción.
No todos tenemos una canción preferida, a veces simplemente depende del momento que atravesamos escuchamos una cosa u otra. A mí me ocurre esto, aunque, con una excepción. Sí hay una canción. Mi canción. No es mi canción porque la escuche a todas horas, ni siquiera todos los días. Es más, no suena muy a menudo, simplemente suena en el momento exacto en que tiene que ser escuchada, por eso es especial. Es mi canción porque cada vez que la escucho evoco el momento exacto en que sonó por primera vez en mis cascos.
En cuanto a ella, soy celosa y egoísta, es mía, solo mía y no me gusta decirla, por miedo a que otra persona se la atribuya. No, es mía, por lo que me transmite, por la paz que me inunda cuando el reproductor aleatorio hace que suene, el placer para mis oídos, el escalofrío que me recorre, el torrente de emociones es mío, solo mío. 
No puedes darte el lujo de decir que me conoces si llegados a este punto no sabes de qué canción estoy hablando todavía. Te diré algo, de una manera u otra, el título está presente.
No la descubrí yo sola, nos presentaron. Doy gracias a que la persona que me la presentó, al contrario que yo, no es egoísta con la música que escucha y siempre la ha compartido conmigo.
Es la primera canción que me transmite tantísimas emociones del primer albúm del que me gustan todas las canciones del primer grupo por el que me intereso y llego a hacerme fan. Fue una cadena, escuché la canción, necesitaba más, escuché el album y no quedé saciada, comencé a buscar información del grupo y a interesarme por su música, y así, a día de hoy, tengo la suerte de contar con 6 hombres que están ahí pase lo que pase, que no me fallan nunca.
Si alguna vez estás conmigo y pones música lleva cuidado con la elección, porque si suena ella, tú pasas a segundo plano, esta canción no querría que me recordara a ningún momento ni a ninguna persona, porque a la larga me haría daño. Y dejaría de ser mía. 
No sé si con esto podéis haceros una pequeña idea de lo que 3 minutos 27 segundos pueden llegar a transmitirme. He llorado con ella, ha hecho las veces de psicóloga pero también he reído con ella y me he emocionado cantándola y ha sabido endulzarme y alegrarme tardes enteras sonando una sola vez. Quizá esta canción sea capaz de hacerme sentir más que muchas personas, así que cuidado con infravalorar la música que escucho, porque seguramente la anteponga a ti.

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