Un año te ha bastado para convertirte en mi mayor confidente, ese a quien por mucho que lo intentes, no puedes ocultarle nada. A día de hoy, sinceramente dudo que nadie me conozca más que tú, ni mis amigas, ni las personas que me conocen desde que nací. No necesitas mirarme a los ojos para saber qué me pasa, en tan solo tres minutos de conversación, ya sabes cuál es mi estado anímico.
Ya te dije una vez que intentas aparentar que eres duro, pero que sé que en el fondo tienes un corazón que no te cabe en el pecho, y quizá esto me lo he ganado yo, quizá no seas así con todos, o sí, no me importa, me importa que me has tratado como ¿una hermana pequeña? ¿una muy buena amiga? preocupándote por mí, haciéndome ver mis errores, descubriéndome nuevas cosas, enseñándome desde tu experiencia, riéndote de mí y conmigo, confiando en mí y sobretodo, haciéndome feliz incluso en los peores momentos, porque chico, tienes esa capacidad de hacerme sonreír incluso cuando me resigno a no enseñar dientes más que para gruñir. Mientras, tú me pedías que te viese como "Un amigo gay" y a veces lo consigo, otras no. No sé si gay o no, tú me has hecho creer un poquito más en que es posible una amistad entre dos personas del sexo opuesto. Aunque sigo en mis trece, sigo creyendo que es muy poco probable que funcione, espero que sigas ahí para seguir demostrándome que sí lo es.
Admito que tu forma de ser, es un tanto peculiar, que eres totalmente impredecible y justo lo contrario a lo que yo soy, pero quizá en eso se basa esto. Sí, me molesta muchas veces, porque chocamos tremendamente, quizá mi error sea esperar que tú estés con una amabilidad desbordante los 365 días del año, cuando ni yo misma consigo eso. Pero por mucho que creas que no, no me disgusta, sé que eres así, tú aceptas mis estupideces, yo esas actitudes que me rechinan, reciprocidad.
Eres posiblemente la persona más maravillosa e interesante que he conocido jamás. Sería un error no aprovecharte hasta el último de mis días.
Admito que tu forma de ser, es un tanto peculiar, que eres totalmente impredecible y justo lo contrario a lo que yo soy, pero quizá en eso se basa esto. Sí, me molesta muchas veces, porque chocamos tremendamente, quizá mi error sea esperar que tú estés con una amabilidad desbordante los 365 días del año, cuando ni yo misma consigo eso. Pero por mucho que creas que no, no me disgusta, sé que eres así, tú aceptas mis estupideces, yo esas actitudes que me rechinan, reciprocidad.
Eres posiblemente la persona más maravillosa e interesante que he conocido jamás. Sería un error no aprovecharte hasta el último de mis días.
Un día, hablando con una persona, me decía que no te imaginaba siendo cariñoso, y me callé, pero pensé que entonces debo de haber tenido mucha suerte, porque yo no tengo que imaginar, simplemente recordar. Porque a veces, no necesitas palabras cariñosas para demostrar afecto, me has enseñado que el término "odio" no siempre es malo, he aprendido contigo a darle otro significado.
Que me gusta que cuando estás mal me abras un wa echándole mil demonios a quien sea, que cualquier otra persona que ose llamarme a las 4 de la mañana y despertarme está muerto, pero que tú me acribillases a wa´s y al ver que no me despertaba me llamases para decirme que habías publicado, eso era otro cantar.
Creo que hay dos preguntas claves que hacerte cuando dudas sobre si merece la pena lo que haces por una persona. "¿Qué te aporta? ¿Qué te transmite?" La lista podría hacerla muy larga, pero hay algo que me aportas a la vez que me transmites que me ha ayudado muchísimo. Seguridad y confianza.
Cuando estoy contigo, o simplemente estoy hablando contigo, es como si nada malo pudiese ocurrirme, porque tú estás ahí. Confianza el uno en el otro, sentir que puedo contarte cualquier cosa sin ser juzgada y que de igual modo, tú puedes hacer lo mismo. Pero aun así me refiero a otro tipo de seguridad y confianza, algo que es muy difícil transmitirme y que a día de hoy, nadie ha conseguido hacerlo mejor que tú. Seguridad y confianza en mí misma. No lo has hecho de la forma que todos lo intentan, tú siempre tienes tu forma de hacer las cosas, y casi siempre es la correcta.
Que me gusta que cuando estás mal me abras un wa echándole mil demonios a quien sea, que cualquier otra persona que ose llamarme a las 4 de la mañana y despertarme está muerto, pero que tú me acribillases a wa´s y al ver que no me despertaba me llamases para decirme que habías publicado, eso era otro cantar.
Creo que hay dos preguntas claves que hacerte cuando dudas sobre si merece la pena lo que haces por una persona. "¿Qué te aporta? ¿Qué te transmite?" La lista podría hacerla muy larga, pero hay algo que me aportas a la vez que me transmites que me ha ayudado muchísimo. Seguridad y confianza.
Cuando estoy contigo, o simplemente estoy hablando contigo, es como si nada malo pudiese ocurrirme, porque tú estás ahí. Confianza el uno en el otro, sentir que puedo contarte cualquier cosa sin ser juzgada y que de igual modo, tú puedes hacer lo mismo. Pero aun así me refiero a otro tipo de seguridad y confianza, algo que es muy difícil transmitirme y que a día de hoy, nadie ha conseguido hacerlo mejor que tú. Seguridad y confianza en mí misma. No lo has hecho de la forma que todos lo intentan, tú siempre tienes tu forma de hacer las cosas, y casi siempre es la correcta.
Esto no es peloteo. No te equivoques, que sé que no te gusta. Es simplemente un recordatorio. Sé que a veces me cabreo conmigo misma y contigo porque a mí me gusta recordarte este tipo de cosas, decirte que quiero verte, en cambio a ti no, y claro tiendo a pensar que es porque te importo lo mismo que la mierda. Aunque en frío, lo pienso y me reconforta pensar que no es así.
Y sinceramente, ambos sabemos por qué esto nunca ha terminado de cuajar, por qué por muy amigos que seamos siempre habrán lo que yo llamo "broncas" aunque para ti nunca lo sean.
Ahora cambio el final, tú mismo me lo has pedido, pero como de costumbre, no me dices qué falla exactamente, con lo poco que me gusta a mí pensar y lo mucho que lo hago contigo.
Sigo sin saber qué falla, tú mismo me has dicho que no eres adivino, que si yo no te digo las cosas, no puedes adivinarlo, pues ahora me vendría de lujo una pequeña ayuda para entender qué falla.
¿Es por el perdón? Igual sí esperas una disculpa, pero me resulta redundante decirte que lo siento, porque eso ya lo sabes, siento no estar a la altura muchas veces, siento cuando digo algo que pueda ofenderte y siento no hacer las cosas bien, pero son muchos los errores que cometo día a día, aunque por suerte o por desgracia, el orgullo nunca es mayor que mis ganas de abrazarte.
Y si es por lo de "espero no arrepentirme de mis palabras", ya está asumido, ¿cuándo tomo la decisión correcta? Rara sería la vez que yo me contentase con algo de lo que yo decido por propia voluntad. No sería yo misma sin mis inseguridades y mis indecisiones. A partir de aquí, dime tú que falla. Porque sigo diciendo que pondría la mano en el fuego por ti y que me dejaré la piel si hace falta para que logres entender qué pretendo con esta entrada.
Ahora cambio el final, tú mismo me lo has pedido, pero como de costumbre, no me dices qué falla exactamente, con lo poco que me gusta a mí pensar y lo mucho que lo hago contigo.
Sigo sin saber qué falla, tú mismo me has dicho que no eres adivino, que si yo no te digo las cosas, no puedes adivinarlo, pues ahora me vendría de lujo una pequeña ayuda para entender qué falla.
¿Es por el perdón? Igual sí esperas una disculpa, pero me resulta redundante decirte que lo siento, porque eso ya lo sabes, siento no estar a la altura muchas veces, siento cuando digo algo que pueda ofenderte y siento no hacer las cosas bien, pero son muchos los errores que cometo día a día, aunque por suerte o por desgracia, el orgullo nunca es mayor que mis ganas de abrazarte.
Y si es por lo de "espero no arrepentirme de mis palabras", ya está asumido, ¿cuándo tomo la decisión correcta? Rara sería la vez que yo me contentase con algo de lo que yo decido por propia voluntad. No sería yo misma sin mis inseguridades y mis indecisiones. A partir de aquí, dime tú que falla. Porque sigo diciendo que pondría la mano en el fuego por ti y que me dejaré la piel si hace falta para que logres entender qué pretendo con esta entrada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario