¿Y si nunca consigo pasar página? ¿A quién deberé echarle las culpas? ¿A caso tiene alguien la culpa?
Prefiero creer que si no consigo sacarte de mi cabeza, es porque ese es tu lugar.
No puedo aplicar aquello de "un clavo saca a otro clavo" porque no existen más clavos para mí, por lo menos, no de momento.
Siempre parezco feliz, intento ser positiva porque aparentemente, todo irá mejor así. Pero llega un momento en el que te cansas de todo, todo a tu alrededor se vuelve inestable.
A veces, estáis tan ciegos con vuestros problemas que no sois capaces de daros cuenta de que vuestra amiga se consume poco a poco. De que cada día encuentra menos razones para seguir adelante.
No pretendo que me preguntéis qué me pasa, eso no me hará sentir mejor.
Si por cierto o por desgracia te ha tocado tenerme en tu vida, sabes que para combatir mi tristeza no hay mejor analgésico que una tarde de risas y un abrazo. Jamás rechazo estas propuestas, en cambio, sí rechazo un "¿qué te pasa?" porque antes de necesitar alguien que escuche mis problemas, necesito alguien que me sepa hacer olvidarlos.
¿Cómo sabes si lo has conseguido? Cuando estés 20 minutos conmigo, si no he mirado el móvil, si no me has sorprendido con la mirada perdida, si no he dejado de sonreír, has conseguido que olvide cualquier cosa que me pueda poner mal durante un rato. Si lo consigues, enhorabuena. No soy difícil de distraer cuando de problemas se trata y es algo que valoro mucho en la gente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario