Lo admito, no soy una persona ordenada. No me organizo, las cosas las preparo en el último momento, con estrés y nervios. Da igual que sea un viaje que un examen.
Mis exámenes son sucios, de los que los profesores te anotan "¡¡CCUIDA LOS MÁRGENESSS!!" o de los que te llaman y te piden que mejores en cuanto a la limpieza de cara a la PAU. Hago exámenes con typex encima de typex, con tachones y borrones cuantiosos, mala letra, ni un milímetro de margen, asteriscos y flechas que muestran lo descuidada y olvidadiza que soy. en mis exámenes hay huecos en blanco tan grandes como los de mi memoria.
Mi cuarto es mi pequeño caos, otro desorden casi tan grande como el mío propio mental. No dura ordenado más de un día, quizá el día que consiga organizar lo que hay dentro de mi cabeza, lo de dentro de mi cuarto aguante en su sitio. Hasta entonces, nada en mi vida lleva unas pautas fijas, actúo por impulsos, me dejo llevar, las decisiones las tomo a "pito pito gorgorito" porque es de lo que más odio en esta vida, hablo sin pensar y nunca tengo en cuenta las consecuencias que puedan acarrear mis actos impulsivos. Está claro que soy impulsiva, algo histérica y dramática. Luego vienen los arrepentimientos pero demasiado tarde generalmente.
Emocionalmente inestable. Yo sola puedo pasar de la más absoluta felicidad a la más profunda tristeza en cuestión de segundos, qué malas pasadas me juega mi querida imaginación.
Conóceme, abre mi maleta y descrube que soy de las que la llenan de "por si acaso" y la cierran sentándose encima. Aprende a aceptar mis episodios más malos y a disfrutar los que más te gusten.
Diviértete a la vez que te asustas de mis ideas macabras, déjate llevar por lo "loca" que dicen que estoy.
No abras mi armario después de que mi madre me haya dicho "U ordenas tu cuarto o no sales." ni entres a mi cuarto después del típico "¿qué me pongo?" porque solo encontrarás caos.
Apúntate la frase "deja que fluya", que te la voy a repetir, y no me estreses con lo que tengo que hacer y el poco tiempo que me queda, simplemente ¡deja que fluya! y ¡Carpe diem! Que como dice el dicho, no dejes para mañana lo que puedas hacer pasado. Cierto, no es así, pero a mí me gusta más de ese modo.
Bienvenido a mi desorden, disfrútelo y bajo ninguna circunstancia intentes ordenarlo, tú tiempo es oro.
viernes, 28 de junio de 2013
jueves, 20 de junio de 2013
No es posible que hayan pasado 6 años. ¿Dónde me he metido todo este tiempo? ¿Por qué te empeñas en crecer tan rápido? ¿Dónde está ese bebé de ojitos azules que solo lloraba?
Nunca me habría imaginado que se puede querer a alguien sin ni tan siquiera haberlo visto antes. Tú me lo demostraste en el primer momento que puse la mano sobre la tripa de tu mamá y noté la primera patada, o cómo se le movía la barriga sola porque ya te faltaba espacio, porque tú ya tenías ansia de salir a comerte el mundo.
Hace exactamente 6 años que me llamó el papá diciéndome que estaba en el hospital, vaya cara de idiota se me tuvo que poner... Recuerdo que no pude verte ese día, yo acababa de llegar de un viaje de fin de curso y al día siguiente me iba a Irlanda... Así que tuvo que pasar un tiempo hasta que al final entré por esa puerta y te vi allí, durmiendo, lo mucho que dormías entonces y lo poco que lo haces ahora... tuvo que pasar mucho tiempo, quizá incluso un año hasta que yo me decidí a tomarte, es que eras tan pequeña y tan frágil que tenía miedo de que te rompieras.
Desde el primer momento que abriste para mí esos ojazos, supe que tú serías la niña de mis ojos, en cuanto me cogiste por primera vez el dedo índice y lo agarraste con fuerza, supe que acabábamos de crear un lazo que jamás nadie lograría romper.
Me da igual que muchos piensen que no eres mi hermana puesto que no compartimos la misma madre, me da absolutamente igual, eres mi hermana, porque el término "hermano" no es solo un parentesco familiar, es un sentimiento, es la alegría que siento al verte cada vez, es la nostalgia que siento cuando veo que cada vez eres más mayor, es a la vez la impaciencia que tengo de que seas mayor y poder compartir contigo momentos únicos, llevarte a miles de lugares y contarte mil historias distintas.
El término hermano abarca las peleas que tenemos, que por muchos años que nos llevemos, siguen ahí, porque tú eres una pequeña pesada y yo un poco desesperada. ¿Y las peleas a espadazos? ¿Y los piques a la play? ¿Y lo poco que me dejas dormir? O lo mucho que me vacilas, todavía no existe persona que sea capaz de vacilarme mejor que tú, y con tan solo 6 añitos, ya desde antes de nacer, en cuanto yo ponía la mano sobre la barriga de tu mamá, tú parabas de dar patadas y en cuanto la quitaba, comenzabas otra vez.
Y las cosas buenas, como cuando me preguntabas cómo iba mi rodilla, como cuando me das un abrazo, como cuando lloras porque no quieres que me vaya, ¿Es que eso no vale más que tener dos apellido iguales?
En esos momentos en los que me encuentro abatida, solo tengo pensar en ti bailando, haciendo la idiota, eres esa bocanada de aire fresco, el olor a hierba recién cortada, eres lo que necesito para revivir, mi aliento, mi alivio en momentos malos, mi analgésico preferido, eres a día de hoy, junto con la pequeña Inés, mi mayor razón para sonreír, la mayor razón por la que seguir adelante con todo, la mayor razón por la que estudiar y ser buena en esta vida, porque quiero que veáis en mí un ejemplo a seguir, quiero que os sintáis orgullosas de mí, igual que yo me siento orgullosa cuando me dices que este sábado tienes competición de natación, cuando me pasan las fotos de tu baile de gimnasia rítmica, cuando te veo jugar al tenis (por patosa que seas). Y qué decirte de cuando me entero de que eres una pequeña empollona en potencia, que eres la mejor de clase, que sabes leerlo todo mejor que nadie, que te encanta que te de clases de inglés, que adoras el cole pero que como yo, te da una pereza increíble hacer los deberes. Si es que será verdad eso de que nos parecemos...
Tendrías que ver lo que se me llena la boca al hablar de ti, las veces que lloro de emoción, la baba que se me cae cuando te veo cantar, actuar, bailar, hacer cualquier tontería. Lo mucho que me gusta enseñar fotos tuyas y lo que me encanta que me digan que te pareces a mí, cada vez estás más loca, y cada vez me encantas más, si es que acaso esto es posible.
Olga, sé que esto no lo vas a leer, y que aunque podrías leerlo, no lo entenderías, no puedes entender el sentimiento con que esto está escrito, pero por eso, día a día intento demostrártelo, con actos que tú ves y que quizá, con suerte, incluso luego recuerdes, siempre que yo esté aquí, tú vas a tener una hermana que hará por ti todo lo que esté en su mano e intentará lo que esté más lejos de su alcance, todo por mi niña de ojos verdes.
Pero, por favor, nunca me faltes, perderte a ti, sería perderme a mí misma.
Nunca me habría imaginado que se puede querer a alguien sin ni tan siquiera haberlo visto antes. Tú me lo demostraste en el primer momento que puse la mano sobre la tripa de tu mamá y noté la primera patada, o cómo se le movía la barriga sola porque ya te faltaba espacio, porque tú ya tenías ansia de salir a comerte el mundo.
Hace exactamente 6 años que me llamó el papá diciéndome que estaba en el hospital, vaya cara de idiota se me tuvo que poner... Recuerdo que no pude verte ese día, yo acababa de llegar de un viaje de fin de curso y al día siguiente me iba a Irlanda... Así que tuvo que pasar un tiempo hasta que al final entré por esa puerta y te vi allí, durmiendo, lo mucho que dormías entonces y lo poco que lo haces ahora... tuvo que pasar mucho tiempo, quizá incluso un año hasta que yo me decidí a tomarte, es que eras tan pequeña y tan frágil que tenía miedo de que te rompieras.
Desde el primer momento que abriste para mí esos ojazos, supe que tú serías la niña de mis ojos, en cuanto me cogiste por primera vez el dedo índice y lo agarraste con fuerza, supe que acabábamos de crear un lazo que jamás nadie lograría romper.
Me da igual que muchos piensen que no eres mi hermana puesto que no compartimos la misma madre, me da absolutamente igual, eres mi hermana, porque el término "hermano" no es solo un parentesco familiar, es un sentimiento, es la alegría que siento al verte cada vez, es la nostalgia que siento cuando veo que cada vez eres más mayor, es a la vez la impaciencia que tengo de que seas mayor y poder compartir contigo momentos únicos, llevarte a miles de lugares y contarte mil historias distintas.
El término hermano abarca las peleas que tenemos, que por muchos años que nos llevemos, siguen ahí, porque tú eres una pequeña pesada y yo un poco desesperada. ¿Y las peleas a espadazos? ¿Y los piques a la play? ¿Y lo poco que me dejas dormir? O lo mucho que me vacilas, todavía no existe persona que sea capaz de vacilarme mejor que tú, y con tan solo 6 añitos, ya desde antes de nacer, en cuanto yo ponía la mano sobre la barriga de tu mamá, tú parabas de dar patadas y en cuanto la quitaba, comenzabas otra vez.
Y las cosas buenas, como cuando me preguntabas cómo iba mi rodilla, como cuando me das un abrazo, como cuando lloras porque no quieres que me vaya, ¿Es que eso no vale más que tener dos apellido iguales?
En esos momentos en los que me encuentro abatida, solo tengo pensar en ti bailando, haciendo la idiota, eres esa bocanada de aire fresco, el olor a hierba recién cortada, eres lo que necesito para revivir, mi aliento, mi alivio en momentos malos, mi analgésico preferido, eres a día de hoy, junto con la pequeña Inés, mi mayor razón para sonreír, la mayor razón por la que seguir adelante con todo, la mayor razón por la que estudiar y ser buena en esta vida, porque quiero que veáis en mí un ejemplo a seguir, quiero que os sintáis orgullosas de mí, igual que yo me siento orgullosa cuando me dices que este sábado tienes competición de natación, cuando me pasan las fotos de tu baile de gimnasia rítmica, cuando te veo jugar al tenis (por patosa que seas). Y qué decirte de cuando me entero de que eres una pequeña empollona en potencia, que eres la mejor de clase, que sabes leerlo todo mejor que nadie, que te encanta que te de clases de inglés, que adoras el cole pero que como yo, te da una pereza increíble hacer los deberes. Si es que será verdad eso de que nos parecemos...
Tendrías que ver lo que se me llena la boca al hablar de ti, las veces que lloro de emoción, la baba que se me cae cuando te veo cantar, actuar, bailar, hacer cualquier tontería. Lo mucho que me gusta enseñar fotos tuyas y lo que me encanta que me digan que te pareces a mí, cada vez estás más loca, y cada vez me encantas más, si es que acaso esto es posible.
Olga, sé que esto no lo vas a leer, y que aunque podrías leerlo, no lo entenderías, no puedes entender el sentimiento con que esto está escrito, pero por eso, día a día intento demostrártelo, con actos que tú ves y que quizá, con suerte, incluso luego recuerdes, siempre que yo esté aquí, tú vas a tener una hermana que hará por ti todo lo que esté en su mano e intentará lo que esté más lejos de su alcance, todo por mi niña de ojos verdes.
Pero, por favor, nunca me faltes, perderte a ti, sería perderme a mí misma.
miércoles, 19 de junio de 2013
Con i griega.
Estoy aquí de nuevo, frente a mi ordenador, escribiendo porque Aynara me ha visto inspirada y me ha dicho que escribiese algo... así que, qué menos que dedicársela a ella.
Estos últimos días, no podía más que centrarme en el musical, en que todo saliese perfecto, y vaya que si sí, hoy hemos tenido la primera actuación y lo hemos bordado, a partir de mañana seguimos trabajando para mejorar, puesto que la semana que viene es el gran estreno.
Adoro el teatro, las excursiones y demás actividades que impliquen estar con un grupo de personas pasándolo bien, puesto que creas un vínculo enorme. Esta semana está siendo muy buena a la vez que muy mala para mí, pero en los momentos de bajón, he encontrado en el grupo del musical mi gran apoyo, siempre preocupados por qué me pasaba, y sobretodo Andrea, Aynara y Paula, venga darme consejos, preguntándome cómo estaba, procurando que pensase lo mínimo posible y evitando que se me borrase la sonrisa de la cara.
Quizá muchos no sepáis quién es Aynara, y quizá otros sepáis quién es, pero dudo que la conozcáis de verdad. Es fácil saber quién es, esa chica morena, delgada, alta que cursa 1ºBACH y que no se calla una. Que a mala hostia, no le gana nadie. Y que si tú le vacilas, ella te vacila el triple. Si no te paras a hablar con ella, es normal que pienses que tiene mala leche, pero cuando decides dedicar tu tiempo a conocerla te das cuenta de que es una sensiblona, de que con cualquier libro, película o canción triste llora, de que le encanta salir de fiesta, de que le encanta comer bien, y sus 5 comidas al día no se las quita nadie, y vaya comilonas se pega, siempre me está dando envidia. Que un quinto y una tapa, a ella nunca le vienen mal. Y que antes que estudiar, dormir. Porque la salud siempre va lo primero. Aynara es la que quiere a su pequeño Cody como si fuese su bebé. Esa que coge un libro y hasta que no lo termina, no lo suelta, "a libro por día" que decimos nosotras.
Aynara es esa chica que conocí en 3º, ni siquiera recuerdo cómo empecé a hablar con ella, el caso es que desde el primer momento comenzó a hacer cosas por mi que jamás nadie había hecho, porque cuando ella te considera su amiga, no lo dice por decir y más que decírtelo, te lo demuestra, se deja la piel por cada uno de sus amigos en cualquier momento.
4º fue un año sabático en nuestra amistad, aunque aquel termino de "Premahs" nos lo cogimos con ganas, vaya que si sí, a partir de Italia, se ha convertido en la persona con la que más hablo al cabo del día, esa que cuando no le contestas y tiene algo importante que preguntarte o decirte te manda "PINGS" a BBM porque se pone de los nervios.
Se ha convertido en mi gran apoyo. Nunca me ha dicho lo que quiero oír, pero sí lo que tengo que escuchar, cuando le cuento mis rayadas, y ve que llevo razón, con un "Que le den" lo soluciona todo. Porque todos los tíos, son unos idiotas y las tías que nos joden la vida, unas cochinas o unas estúpidas, según el caso. Lo que me puedo reír... ¡Vaya investigaciones nos pegamos por twitter!
Pero cuando ve, que me estoy equivocando, es la que me dice que pare el carro, que me estoy cabreando con X persona sin razón ninguna. Aynara es ese golpe. Sí, golpe porque las verdades duelen. Y no tiene reparo alguno en decirme lo que piensa, en bajarme de mi nube aquí a la realidad.
De igual modo ahí estoy yo para ella, las horas que pasamos hablando por bbm son innumerables, y más que hablando, como nosotras decimos, "llorándonos"
Perdemos horas y horas, diciéndonos lo mucho que tenemos que estudiar, quizá si en vez de quejarnos dejásemos el móvil y abriésemos los libros, sacaríamos mejores notas, pero como el instituto no lo es todo, yo prefiero tenerla a ella antes que un 9, y creedme, esto dicho por mí, es un halago de los grandes.
Pero es que para esta chica esta entrada se me queda corta, siento que no es suficiente para ella, porque se merece que le bajen el cielo y se lo pongan a sus pies. He intentado darle las gracias y siempre me dice "Que pava, no tienes que darlas" ¿Que no tengo que darlas? Mira, quizá no seamos las típicas mejores amigas del mundo, nuestra amistad no es convencional, por eso me gusta tanto, pero es que nunca me has fallado, nunca has hecho nada que pudiese picarme ni un poquito, bueno sí, como cuando te ríes de mí, pero ¿fallarme? En tu diccionario no existe esa palabra. Maja, vales mucho más de lo que tú crees, esto no es ni un 1% de lo que te mereces, espero seguir teniendo el privilegio de contar contigo como a día de hoy, porque verdaderamente, en semanas como esta, no quiero imaginarme que habría sido de alguien como yo, sin alguien como tú.
Estos últimos días, no podía más que centrarme en el musical, en que todo saliese perfecto, y vaya que si sí, hoy hemos tenido la primera actuación y lo hemos bordado, a partir de mañana seguimos trabajando para mejorar, puesto que la semana que viene es el gran estreno.
Adoro el teatro, las excursiones y demás actividades que impliquen estar con un grupo de personas pasándolo bien, puesto que creas un vínculo enorme. Esta semana está siendo muy buena a la vez que muy mala para mí, pero en los momentos de bajón, he encontrado en el grupo del musical mi gran apoyo, siempre preocupados por qué me pasaba, y sobretodo Andrea, Aynara y Paula, venga darme consejos, preguntándome cómo estaba, procurando que pensase lo mínimo posible y evitando que se me borrase la sonrisa de la cara.
Quizá muchos no sepáis quién es Aynara, y quizá otros sepáis quién es, pero dudo que la conozcáis de verdad. Es fácil saber quién es, esa chica morena, delgada, alta que cursa 1ºBACH y que no se calla una. Que a mala hostia, no le gana nadie. Y que si tú le vacilas, ella te vacila el triple. Si no te paras a hablar con ella, es normal que pienses que tiene mala leche, pero cuando decides dedicar tu tiempo a conocerla te das cuenta de que es una sensiblona, de que con cualquier libro, película o canción triste llora, de que le encanta salir de fiesta, de que le encanta comer bien, y sus 5 comidas al día no se las quita nadie, y vaya comilonas se pega, siempre me está dando envidia. Que un quinto y una tapa, a ella nunca le vienen mal. Y que antes que estudiar, dormir. Porque la salud siempre va lo primero. Aynara es la que quiere a su pequeño Cody como si fuese su bebé. Esa que coge un libro y hasta que no lo termina, no lo suelta, "a libro por día" que decimos nosotras.
Aynara es esa chica que conocí en 3º, ni siquiera recuerdo cómo empecé a hablar con ella, el caso es que desde el primer momento comenzó a hacer cosas por mi que jamás nadie había hecho, porque cuando ella te considera su amiga, no lo dice por decir y más que decírtelo, te lo demuestra, se deja la piel por cada uno de sus amigos en cualquier momento.
4º fue un año sabático en nuestra amistad, aunque aquel termino de "Premahs" nos lo cogimos con ganas, vaya que si sí, a partir de Italia, se ha convertido en la persona con la que más hablo al cabo del día, esa que cuando no le contestas y tiene algo importante que preguntarte o decirte te manda "PINGS" a BBM porque se pone de los nervios.
Se ha convertido en mi gran apoyo. Nunca me ha dicho lo que quiero oír, pero sí lo que tengo que escuchar, cuando le cuento mis rayadas, y ve que llevo razón, con un "Que le den" lo soluciona todo. Porque todos los tíos, son unos idiotas y las tías que nos joden la vida, unas cochinas o unas estúpidas, según el caso. Lo que me puedo reír... ¡Vaya investigaciones nos pegamos por twitter!
Pero cuando ve, que me estoy equivocando, es la que me dice que pare el carro, que me estoy cabreando con X persona sin razón ninguna. Aynara es ese golpe. Sí, golpe porque las verdades duelen. Y no tiene reparo alguno en decirme lo que piensa, en bajarme de mi nube aquí a la realidad.
De igual modo ahí estoy yo para ella, las horas que pasamos hablando por bbm son innumerables, y más que hablando, como nosotras decimos, "llorándonos"
Perdemos horas y horas, diciéndonos lo mucho que tenemos que estudiar, quizá si en vez de quejarnos dejásemos el móvil y abriésemos los libros, sacaríamos mejores notas, pero como el instituto no lo es todo, yo prefiero tenerla a ella antes que un 9, y creedme, esto dicho por mí, es un halago de los grandes.
Pero es que para esta chica esta entrada se me queda corta, siento que no es suficiente para ella, porque se merece que le bajen el cielo y se lo pongan a sus pies. He intentado darle las gracias y siempre me dice "Que pava, no tienes que darlas" ¿Que no tengo que darlas? Mira, quizá no seamos las típicas mejores amigas del mundo, nuestra amistad no es convencional, por eso me gusta tanto, pero es que nunca me has fallado, nunca has hecho nada que pudiese picarme ni un poquito, bueno sí, como cuando te ríes de mí, pero ¿fallarme? En tu diccionario no existe esa palabra. Maja, vales mucho más de lo que tú crees, esto no es ni un 1% de lo que te mereces, espero seguir teniendo el privilegio de contar contigo como a día de hoy, porque verdaderamente, en semanas como esta, no quiero imaginarme que habría sido de alguien como yo, sin alguien como tú.
domingo, 16 de junio de 2013
Más y más.
No sé muy bien qué ha pasado hoy, no quiero pararme a pensarlo bien, porque la mera idea de perderte para siempre me estremece. Si llegases a leer esto, te vas a dar por aludido, y quien lo lea y me conozca posiblemente sepa de qué o quién estoy hablando, y no me importa. Después de tanto tiempo, si ahora llegase el verano y no tuviese tus conversaciones hasta las mil teniendo que madrugar al día siguiente, sentiría que me falta algo. Si tú te fueses, una parte de mí se iría contigo, como ahora. Las veces que hemos discutido, o que a mí me lo ha parecido, han sido múltiples, y las veces que he llorado por ti, aun mayores, pero lo de hoy no son de las que me dejan lo que yo llamo "plof". No, este tipo de cosas son de esas veces en que simplemente me apago, me meto en mi mundo y todo lo que suceda a mi alrededor me es absolutamente indiferente.
Un año te ha bastado para convertirte en mi mayor confidente, ese a quien por mucho que lo intentes, no puedes ocultarle nada. A día de hoy, sinceramente dudo que nadie me conozca más que tú, ni mis amigas, ni las personas que me conocen desde que nací. No necesitas mirarme a los ojos para saber qué me pasa, en tan solo tres minutos de conversación, ya sabes cuál es mi estado anímico.
Ya te dije una vez que intentas aparentar que eres duro, pero que sé que en el fondo tienes un corazón que no te cabe en el pecho, y quizá esto me lo he ganado yo, quizá no seas así con todos, o sí, no me importa, me importa que me has tratado como ¿una hermana pequeña? ¿una muy buena amiga? preocupándote por mí, haciéndome ver mis errores, descubriéndome nuevas cosas, enseñándome desde tu experiencia, riéndote de mí y conmigo, confiando en mí y sobretodo, haciéndome feliz incluso en los peores momentos, porque chico, tienes esa capacidad de hacerme sonreír incluso cuando me resigno a no enseñar dientes más que para gruñir. Mientras, tú me pedías que te viese como "Un amigo gay" y a veces lo consigo, otras no. No sé si gay o no, tú me has hecho creer un poquito más en que es posible una amistad entre dos personas del sexo opuesto. Aunque sigo en mis trece, sigo creyendo que es muy poco probable que funcione, espero que sigas ahí para seguir demostrándome que sí lo es.
Admito que tu forma de ser, es un tanto peculiar, que eres totalmente impredecible y justo lo contrario a lo que yo soy, pero quizá en eso se basa esto. Sí, me molesta muchas veces, porque chocamos tremendamente, quizá mi error sea esperar que tú estés con una amabilidad desbordante los 365 días del año, cuando ni yo misma consigo eso. Pero por mucho que creas que no, no me disgusta, sé que eres así, tú aceptas mis estupideces, yo esas actitudes que me rechinan, reciprocidad.
Eres posiblemente la persona más maravillosa e interesante que he conocido jamás. Sería un error no aprovecharte hasta el último de mis días.
Admito que tu forma de ser, es un tanto peculiar, que eres totalmente impredecible y justo lo contrario a lo que yo soy, pero quizá en eso se basa esto. Sí, me molesta muchas veces, porque chocamos tremendamente, quizá mi error sea esperar que tú estés con una amabilidad desbordante los 365 días del año, cuando ni yo misma consigo eso. Pero por mucho que creas que no, no me disgusta, sé que eres así, tú aceptas mis estupideces, yo esas actitudes que me rechinan, reciprocidad.
Eres posiblemente la persona más maravillosa e interesante que he conocido jamás. Sería un error no aprovecharte hasta el último de mis días.
Un día, hablando con una persona, me decía que no te imaginaba siendo cariñoso, y me callé, pero pensé que entonces debo de haber tenido mucha suerte, porque yo no tengo que imaginar, simplemente recordar. Porque a veces, no necesitas palabras cariñosas para demostrar afecto, me has enseñado que el término "odio" no siempre es malo, he aprendido contigo a darle otro significado.
Que me gusta que cuando estás mal me abras un wa echándole mil demonios a quien sea, que cualquier otra persona que ose llamarme a las 4 de la mañana y despertarme está muerto, pero que tú me acribillases a wa´s y al ver que no me despertaba me llamases para decirme que habías publicado, eso era otro cantar.
Creo que hay dos preguntas claves que hacerte cuando dudas sobre si merece la pena lo que haces por una persona. "¿Qué te aporta? ¿Qué te transmite?" La lista podría hacerla muy larga, pero hay algo que me aportas a la vez que me transmites que me ha ayudado muchísimo. Seguridad y confianza.
Cuando estoy contigo, o simplemente estoy hablando contigo, es como si nada malo pudiese ocurrirme, porque tú estás ahí. Confianza el uno en el otro, sentir que puedo contarte cualquier cosa sin ser juzgada y que de igual modo, tú puedes hacer lo mismo. Pero aun así me refiero a otro tipo de seguridad y confianza, algo que es muy difícil transmitirme y que a día de hoy, nadie ha conseguido hacerlo mejor que tú. Seguridad y confianza en mí misma. No lo has hecho de la forma que todos lo intentan, tú siempre tienes tu forma de hacer las cosas, y casi siempre es la correcta.
Que me gusta que cuando estás mal me abras un wa echándole mil demonios a quien sea, que cualquier otra persona que ose llamarme a las 4 de la mañana y despertarme está muerto, pero que tú me acribillases a wa´s y al ver que no me despertaba me llamases para decirme que habías publicado, eso era otro cantar.
Creo que hay dos preguntas claves que hacerte cuando dudas sobre si merece la pena lo que haces por una persona. "¿Qué te aporta? ¿Qué te transmite?" La lista podría hacerla muy larga, pero hay algo que me aportas a la vez que me transmites que me ha ayudado muchísimo. Seguridad y confianza.
Cuando estoy contigo, o simplemente estoy hablando contigo, es como si nada malo pudiese ocurrirme, porque tú estás ahí. Confianza el uno en el otro, sentir que puedo contarte cualquier cosa sin ser juzgada y que de igual modo, tú puedes hacer lo mismo. Pero aun así me refiero a otro tipo de seguridad y confianza, algo que es muy difícil transmitirme y que a día de hoy, nadie ha conseguido hacerlo mejor que tú. Seguridad y confianza en mí misma. No lo has hecho de la forma que todos lo intentan, tú siempre tienes tu forma de hacer las cosas, y casi siempre es la correcta.
Esto no es peloteo. No te equivoques, que sé que no te gusta. Es simplemente un recordatorio. Sé que a veces me cabreo conmigo misma y contigo porque a mí me gusta recordarte este tipo de cosas, decirte que quiero verte, en cambio a ti no, y claro tiendo a pensar que es porque te importo lo mismo que la mierda. Aunque en frío, lo pienso y me reconforta pensar que no es así.
Y sinceramente, ambos sabemos por qué esto nunca ha terminado de cuajar, por qué por muy amigos que seamos siempre habrán lo que yo llamo "broncas" aunque para ti nunca lo sean.
Ahora cambio el final, tú mismo me lo has pedido, pero como de costumbre, no me dices qué falla exactamente, con lo poco que me gusta a mí pensar y lo mucho que lo hago contigo.
Sigo sin saber qué falla, tú mismo me has dicho que no eres adivino, que si yo no te digo las cosas, no puedes adivinarlo, pues ahora me vendría de lujo una pequeña ayuda para entender qué falla.
¿Es por el perdón? Igual sí esperas una disculpa, pero me resulta redundante decirte que lo siento, porque eso ya lo sabes, siento no estar a la altura muchas veces, siento cuando digo algo que pueda ofenderte y siento no hacer las cosas bien, pero son muchos los errores que cometo día a día, aunque por suerte o por desgracia, el orgullo nunca es mayor que mis ganas de abrazarte.
Y si es por lo de "espero no arrepentirme de mis palabras", ya está asumido, ¿cuándo tomo la decisión correcta? Rara sería la vez que yo me contentase con algo de lo que yo decido por propia voluntad. No sería yo misma sin mis inseguridades y mis indecisiones. A partir de aquí, dime tú que falla. Porque sigo diciendo que pondría la mano en el fuego por ti y que me dejaré la piel si hace falta para que logres entender qué pretendo con esta entrada.
Ahora cambio el final, tú mismo me lo has pedido, pero como de costumbre, no me dices qué falla exactamente, con lo poco que me gusta a mí pensar y lo mucho que lo hago contigo.
Sigo sin saber qué falla, tú mismo me has dicho que no eres adivino, que si yo no te digo las cosas, no puedes adivinarlo, pues ahora me vendría de lujo una pequeña ayuda para entender qué falla.
¿Es por el perdón? Igual sí esperas una disculpa, pero me resulta redundante decirte que lo siento, porque eso ya lo sabes, siento no estar a la altura muchas veces, siento cuando digo algo que pueda ofenderte y siento no hacer las cosas bien, pero son muchos los errores que cometo día a día, aunque por suerte o por desgracia, el orgullo nunca es mayor que mis ganas de abrazarte.
Y si es por lo de "espero no arrepentirme de mis palabras", ya está asumido, ¿cuándo tomo la decisión correcta? Rara sería la vez que yo me contentase con algo de lo que yo decido por propia voluntad. No sería yo misma sin mis inseguridades y mis indecisiones. A partir de aquí, dime tú que falla. Porque sigo diciendo que pondría la mano en el fuego por ti y que me dejaré la piel si hace falta para que logres entender qué pretendo con esta entrada.
martes, 4 de junio de 2013
Nunca será siempre.
Nunca digas de este agua no beberé.
Pero tú hablaste, ¿no? Nunca. ¿Verdad? Nunca. ¿Alguna vez? No, nunca es nunca.
No hay margen de error, un nunca dicho en el momento justo te desgarra y te borra cualquier pensamiento positivo de la cabeza.
Dice Rayden que nunca digas nunca, porque siempre se arrepiente.
Nunca falla, cuando dices nunca, nunca es nunca. Como aquella que dijo que nunca la perdería y hoy no la encuentro, ¿se arrepentirá?.
Pero esta vez es diferente porque ¿recuerdas? Nunca. Y aquel nunca es de los que destrozan y se quedan grabados a fuego. De los que dices y luego no te arrepientes. Tú no te arrepientes, ni ahora, ni nunca.
Quizás como sigue diciendo Rayden, por el miedo a perderte no supe tenerte, pero ni a ti ni a nadie, ¿sabes? quizá sea uno de mis mayores defectos, por querer un para siempre me gano un hasta nunca.
Siempre fui de frente y nunca fui valiente, pero esto ya lo sabes, como tantas otras cosas.
¿Por qué porfías? Me sumas como persona a la vez que me restas, pero cuando me restas más que me sumas, debería ponerle remedio. Pero todos sabemos que mis remedios son peores que el propio mal, que de un grano de arena logro crear una montaña, que cuando intento arreglar algo lo dejo peor de lo que estaba.
Como noche y día; vida y muerte. Luna menguante, luna llena. Bailo de un extremo anímico al otro. Unas veces tanto y otras tan poco. Unos días tan arriba y otros tan abajo.
Pero tú hablaste, ¿no? Nunca. ¿Verdad? Nunca. ¿Alguna vez? No, nunca es nunca.
No hay margen de error, un nunca dicho en el momento justo te desgarra y te borra cualquier pensamiento positivo de la cabeza.
Dice Rayden que nunca digas nunca, porque siempre se arrepiente.
Nunca falla, cuando dices nunca, nunca es nunca. Como aquella que dijo que nunca la perdería y hoy no la encuentro, ¿se arrepentirá?.
Pero esta vez es diferente porque ¿recuerdas? Nunca. Y aquel nunca es de los que destrozan y se quedan grabados a fuego. De los que dices y luego no te arrepientes. Tú no te arrepientes, ni ahora, ni nunca.
Quizás como sigue diciendo Rayden, por el miedo a perderte no supe tenerte, pero ni a ti ni a nadie, ¿sabes? quizá sea uno de mis mayores defectos, por querer un para siempre me gano un hasta nunca.
Siempre fui de frente y nunca fui valiente, pero esto ya lo sabes, como tantas otras cosas.
¿Por qué porfías? Me sumas como persona a la vez que me restas, pero cuando me restas más que me sumas, debería ponerle remedio. Pero todos sabemos que mis remedios son peores que el propio mal, que de un grano de arena logro crear una montaña, que cuando intento arreglar algo lo dejo peor de lo que estaba.
Como noche y día; vida y muerte. Luna menguante, luna llena. Bailo de un extremo anímico al otro. Unas veces tanto y otras tan poco. Unos días tan arriba y otros tan abajo.
No hay un por qué para esta entrada, si buscáis una razón, quizá necesitaba desahogarme, quizá es lo que siento. El caso es que estos días he encontrado una nueva vía de escape, una nueva forma de identificarme con una serie de canciones, y necesitaba rendirle un pequeño homenaje, gracias Rayden.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
.jpg)