martes, 26 de marzo de 2013

Mis dos días.

Hay dos días al año que para mí son esenciales.

23 de diciembre, es Santa Victoria. 
La gente me pregunta que qué tiene de especial un santo, pues bien, no sé para otros, pero para mí, mi nombre es lo mejor que tengo. Siempre me han dicho que si ensucias tu nombre, va a ser difícil limpiarlo. 
El 23 de diciembre es ese día en que me siento aun más orgullosa de ser quien soy, me acuerdo de que alguna vez, una tocaya mía murió como mártir. Es el día de mi nombre, y por lo tanto, mi día. Pero no solo es especial por ello. Es especial porque mi abuela materna, que hoy ya no puede acordarse de mi santo, siempre ha sido la primera que me lo recordaba, y me ha enseñado a apreciar ese día, puesto que ella siempre ha sido muy creyente y muy devota. 
A día de hoy, mi último santo solo lo recordó mi padre, y como ya dije antes, valoro mucho quién lo recuerda y quién no. Y creo que ha sido el primer santo que mi abuela no me felicita, pero no me importa, porque sé que le encantaría poder recordarlo. 

El 26 de marzo de 1996, a las 14:10, no sé si por suerte o por desgracia, llegué a este mundo. 
Mi cumpleaños es ese día en el que todo me sale bien, y en el fondo creo que esto es porque ya me levanto con una sonrisa, y cuando te levantas así, es imposible que nada te afecte, y aunque algo se tuerza, siempre sabes encontrar el lado bueno.
Y sí, me gusta recibir regalos, pero me gusta porque sé que han pensado en mí para ello. Y esta es una sensación más que agradable. 
Pero no es el hecho de los regalos, es el hecho de esperar despierto conmigo a que llegan las 00:00 para felicitarme el primero, el hecho de verme e ir corriendo a darme un abrazo, el hecho de llamarme "cumpleañera", el hecho de recordarme quién soy para ti, de hacerme sentir especial un día al año.

Y aunque perdono, no olvido. Y sé quién me felicita y de qué manera lo hace. Y a veces, olvido quién no me felicita, porque esas personas son las que no me merecen la pena, pero jamás olvido quién se interesa por mí, quien se esfuerza porque sonría.
Y cuanto más te esfuerces, más fuerte será ese recuerdo.


domingo, 24 de marzo de 2013

Words.

Las palabras, dichas y escuchadas puedan quedar genial, pero este último año he aprendido que las palabras no sirven de nada, si luego no se demuestran.
Y cuando las palabras, no son escritas, son dichas, son más fáciles de interpretar, porque con las palabras vienen los gestos.
Pero cuando esas palabras te llegan a través de una pantalla, el valor de éstas no es más que el que quieras darle, pero te aconsejo que este valor sea más bien nulo.
Muchas veces me he ilusionado y me han prometido a través de una pantalla, incluso yo lo he hecho, porque todo es más fácil, pero cuando estás frente a frente con esa persona, te das cuenta de que era palabrería, de que ahora todo son escusas.
He llegado a la conclusión de no debo creer en nada, hasta que se me demuestre que es real. Ni creer en nadie, hasta que me demuestre que es leal. Que como bien dice el refrán, "las palabras se las lleva el viento".


viernes, 15 de marzo de 2013

Be someone special.


Considero que todos estamos aquí por y para algo, y que para ello, se nos atribuye una cualidad por la cuál destacamos sobre todos. Está escondida en nosotros, simplemente debemos encontrarla.
Siempre he buscado mi don, aquello que realmente se me diese bien, y todavía creo no haber encontrado nada especial en mí, nada por lo que destaque, nada que me pueda ayudar a descubrir por qué estoy aquí. Sé que está ahí, y que aparecerá, que debo buscarlo sin decaer.
Poco a poco, con el paso del tiempo he ido cerrando puertas de habilidades que quedaban lejos de mí, pero he ido encontrando ventanales que me han ayudado a comprender que lo que me llena, es ayudar, estar con gente y poder expresarme.  Muchas veces me han repetido que "tengo un don con los niños" y no puedo negarlo, no se me dan nada mal. .
Pero... entonces... ¿lo habré encontrado ya? Posiblemente, pero no puedo evitar tener mis dudas. Creo que un don es algo que te hace especial, el más especial de entre todos. Y yo no creo que de el perfil para ser la mejor, ni siquiera para destacar.

miércoles, 13 de marzo de 2013

The briefness of happiness.

¿Cuánto tiempo dedicas a la búsqueda de la felicidad? Yo, ni un solo segundo.
No existe un secreto para ser feliz, por eso la búsqueda de la felicidad no es una de mis prioridades.
Con el tiempo he aprendido que la felicidad es efímera e igual que viene, se va. Disfruto los momento de éxtasis, pero también he aprendido a valorar los momentos amargos, porque estos son los que me han enseñado, los que han construido a la persona que hoy soy.






jueves, 7 de marzo de 2013

No pretendo cambiar.

En el fondo, me gusta ser como soy.
Siempre me han dicho y siempre he creído que soy una niña. Ahora, metida en el cuerpo de una adolescente. En unos años, en el de una mujer. 
No puedo evitar asustarme y gritar, emocionarme con cualquier pequeño gesto, reír hasta llorar por cualquier tontería, bailar cualquier canción, cantar en cualquier momento, correr por la calle y darle una patada a las latas que encuentre a mi camino. 
Esta actitud, no es la que se espera de mí, ni la que más agrada, pero...¿sabéis qué? No sé ser de otra manera, y tampoco quiero intentarlo. No está en mis planes el cambiar. Por lo menos, no por ahora, y si algún día lo hago, será de forma espontánea, no porque nadie así lo espere.