sábado, 22 de diciembre de 2012

A los que viven de ilusiones.

A esos que vivimos de esperanzas, imaginando un quizás, un ya se verá.
De repente, aparece una ventanita en el lado izquiero de tu pantalla con un simple "Holaa". Es esa persona. La única que nunca molesta. La que estás deseando que te hable. 
No sabes qué contestarle, no quieres la típica conversación que no termina mucho más lejos del "-¿Qué tal? -Bien, ¿y tú?-Bien" 
Pero te ha hablado ella, te ha hablado esa persona. Durante un momento, eres feliz. 
Nosotros, los que vivimos de ilusiones, somos fáciles de complacer. 
Vosotros, los que creáis nuestras ilusiones, sabéis cómo complacernos, y sin embargo, pocas veces lo lleváis  a cabo. 
Ese día, tenéis una conversación preciosa, que te hace pensar, que te hace recapacitar. "¿Y si sintiese algo por mí? ¿Y si no solamente son sueños?" 
Al día siguiente, te metes en su twitter, en su tuenti y ves que lo que te dijo ayer a ti, hoy se lo dice a otra persona. 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El principio

Todo empezó un 16 de agosto de 2010.
Aquel día, una inocente chica de 14 años comenzó a sentir algo, sin saber muy bien el qué por un chico que desde ese día, solamente le traería rayadas y noches en vela.
Yo, una chica sencilla, del montón. Jamás me he considerado guapa.
Él, con 16 años, el típico chulito, alto, ojos verdes y muy guapo.
Nuestros amigos eran hermanos, de un modo u otro, el destino, el muy puto, quiso que lo conociese. Maldigo aquel día.
 Él en casa de su amigo. Yo, en casa de mi amiga.
Las amigas de la hermana y los amigos del hermano decidimos juntarnos y hacer sesión de pelis.
No sé si casualmente, él y yo nos sentamos juntos. Estuvimos toda la tarde hablando sin parar, yo le hacía cosquillitas en el brazo mientras él me contaba fascinantes historias sobre él o simplemente se limitaba a vacilarme.
Estuvimos todos juntos unos cuantos días, pues estábamos en la casa de vacaciones de éstos amigos.
Hicimos mil travesuras, los unos contra los otros.
Ellos nos veían como un incordio de niñas. Yo, me enamoraba poco a poco sin saberlo...